México.- La alcaldesa de la demarcación capitalina, Alessandra Rojo de la Vega, denunció haber sido golpeada durante un operativo, el cual —aseguró— derivó en una emboscada en su contra. La funcionaria presentó la acusación ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, donde incluso cámaras captaron nuevas marcas visibles en su cuerpo mientras rendía su declaración.
“Ni siquiera había visto que tenía esos golpes”
De acuerdo con la propia alcaldesa, las lesiones no habían sido plenamente percibidas por ella hasta el momento de la denuncia formal, cuando quedaron registradas por medios y personal presente en la fiscalía.
Rojo de la Vega afirmó que fue atacada durante un operativo en territorio de la alcaldía Cuauhtémoc, sin detallar públicamente —hasta el momento— quiénes habrían participado en la agresión. Señaló que los hechos ocurrieron en un contexto de tensión derivado de acciones recientes contra actividades ilícitas y reordenamiento del espacio público.
Contexto: operativos y confrontación en la demarcación
Desde su llegada al cargo en octubre de 2024, la alcaldesa ha impulsado operativos contra comercio irregular, presuntos centros de operación del crimen y establecimientos señalados por incumplir normas administrativas. Estas acciones han generado fricciones con grupos de ambulantes, organizaciones locales e incluso actores políticos.
La Cuauhtémoc es considerada una de las alcaldías más complejas de la Ciudad de México por concentrar zonas de alta actividad comercial, turística y política, además de focos históricos de conflicto por control territorial del comercio informal.
Investigación en curso
La Fiscalía capitalina inició la carpeta correspondiente para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Hasta ahora no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre la naturaleza exacta de la agresión.
El caso adquiere relevancia política al tratarse de una autoridad electa que denuncia violencia directa durante el ejercicio de sus funciones, lo que podría escalar a instancias federales si se confirma la participación de grupos organizados o servidores públicos.
Polarización y seguridad de autoridades
Analistas señalan que el incidente ocurre en un clima de alta polarización política en la capital, donde la seguridad de funcionarios locales se ha convertido en un tema recurrente. En años recientes, varios servidores públicos han reportado amenazas o agresiones vinculadas a operativos contra actividades ilegales.
Por ahora, la alcaldesa sostiene que se trató de una emboscada y exige garantías para continuar con su labor.
La investigación determinará si se trató de un ataque directo, un enfrentamiento accidental durante el operativo o un acto premeditado contra la autoridad local.






