Morelia, Michoacán.— La intensificación del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos ya impacta de lleno en el mercado energético global, luego de una serie de ataques contra instalaciones petroleras y de gas en el Golfo Pérsico, lo que ha elevado la tensión internacional y disparado los precios del combustible.
Escalada energética: Irán golpea infraestructura clave en el Golfo
Irán intensificó sus ataques contra instalaciones estratégicas de petróleo y gas en la región del Golfo, en respuesta a un ataque previo de Israel contra un importante yacimiento gasífero iraní.
Esta ofensiva ha sido interpretada como un cambio de estrategia, al dirigir los ataques hacia el corazón del suministro energético mundial, elevando los riesgos de una crisis de abastecimiento.
El estrecho de Ormuz, punto crítico del comercio mundial
La situación se agrava por el control que mantiene Teherán sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global.
El endurecimiento de las acciones en esta zona ha incrementado la presión sobre los mercados, ya afectados por tensiones previas en la oferta energética.
Incidentes marítimos evidencian el riesgo en la región
En medio de la escalada, un buque se incendió frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos, mientras que otra embarcación resultó dañada cerca de Qatar, reflejando el alto riesgo para la navegación comercial.
Incluso las rutas alternativas enfrentan amenazas: un dron iraní impactó una refinería saudí en el Mar Rojo, debilitando los esfuerzos por evitar el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Ataques a Arabia Saudita y Qatar golpean producción energética
Arabia Saudita reportó la intercepción de seis drones en Riad y su Provincia Oriental, aunque confirmó que la refinería SAMREF en Yanbu fue alcanzada.
El país había comenzado a redirigir grandes volúmenes de crudo hacia el Mar Rojo para esquivar riesgos, estrategia que ahora enfrenta nuevos obstáculos.
Por su parte, Qatar informó que un incendio en la instalación de gas natural licuado de Ras Laffan, provocado por misiles iraníes, fue controlado por bomberos.
La empresa estatal QatarEnergy señaló que los daños fueron “extensos”, mientras que la petrolera Shell indicó que se encuentra evaluando el impacto en la infraestructura.
Israel también resiente los ataques en su territorio
Un misil lanzado desde Irán impactó una refinería en Haifa, al norte de Israel, lo que generó imágenes de humo negro visibles en diversos reportes mediáticos.
El ministro de Energía israelí, Eli Cohen, indicó que la red eléctrica del norte sufrió afectaciones parciales, aunque aseguró que el suministro ya ha sido restablecido en varias zonas.
“En esta etapa, las circunstancias del incidente están siendo investigadas”, se señaló en un comunicado oficial.
Reacciones internacionales: llamados a frenar la escalada
El conflicto ya genera reacciones en la comunidad internacional. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó la situación como una escalada “imprudente” e instó a retomar negociaciones, especialmente ante el cierre del Ramadán.
En tanto, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos condenaron los ataques iraníes, mientras que el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, los describió como una “peligrosa escalada”.
Impacto global: precios del petróleo y riesgo económico
El endurecimiento del conflicto ya se refleja en los mercados internacionales, con un alza significativa en los precios del petróleo y un aumento en la incertidumbre económica global. Las cotizaciones del petróleo crudo Brent han llegado hasta los 119 dólares por barril.
La posibilidad de que el conflicto involucre directamente a más países del Golfo eleva el riesgo de una crisis energética de mayor escala, con efectos en cadenas de suministro, inflación y estabilidad financiera en diversas regiones del mundo.






