Morelia, Michoacán, 26 de agosto de 2025.– El gobierno de Michoacán anunció que las carnitas, platillo emblemático del estado, contarán con una marca de certificación que garantizará su autenticidad, calidad y origen. La Sedeco asegura que la medida protege la identidad cultural y ayudará a posicionar las carnitas a nivel internacional.
La certificación establece reglas estrictas sobre el tipo de cerdo, cazos de cobre o acero inoxidable, cocción lenta en manteca de cerdo con sal de grano y reconoce municipios productores clave como Quiroga, Tacámbaro, Huandacareo, Uruapan y Morelia. El gobierno estatal administrará el distintivo, supervisando el cumplimiento de las normas.
Sin embargo, la experiencia de casos similares en México pone en duda el beneficio real para los productores locales. En Chiapas, cocineras tradicionales han recibido “certificaciones” otorgadas por chefs o instituciones externas, a pesar de llevar décadas perfeccionando sus técnicas. Ricarda Jiménez, cocinera del Ejido de Copoya, cuestiona si estas acreditaciones realmente les sirven, o si solo funcionan como un sello oficial que centraliza la autoridad en manos de la burocracia, más que como apoyo directo a quienes elaboran los platillos día a día.
¿Apoyo para grandes comerciantes?
En Michoacán, la preocupación es similar: la supervisión de la marca por parte del gobierno podría favorecer más a grandes comerciantes o a productores con conexiones, mientras los pequeños carniceros, quienes realmente mantienen la tradición, podrían enfrentar trámites complejos y costos para cumplir los estándares oficiales.
Aunque la iniciativa puede tener impacto mediático y posicionar la gastronomía michoacana, su éxito dependerá de que los beneficios lleguen realmente a los productores locales, y no sólo a la burocracia o al marketing oficial. De lo contrario, la “certificación” podría convertirse en un reconocimiento simbólico, pero con poca incidencia en la economía de quienes hacen posible que las carnitas sigan siendo un símbolo del estado.