Morelia, Michoacán.- Activistas advierten la presencia del crimen organizado y prácticas como la tala ilegal y el cobro de “derecho de piso” en el llamado País de la Monarca.
A través de redes sociales, la activista Lucía Hernández difundió información en la que advierte que la zona de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca enfrenta una creciente presión por parte de grupos delictivos.
En su publicación, señaló que esta área natural protegida, reconocida a nivel internacional, estaría siendo afectada no sólo por delitos ambientales, sino también por actividades ilícitas que impactan directamente a las comunidades locales.
Denuncian cobro de derecho de piso a prestadores de servicios
De acuerdo con la denuncia, el cobro de “derecho de piso” se ha extendido incluso a esta región turística y ecológica, afectando a diversos sectores.
Santuario de la Mariposa Monarca: secuestrado por el derecho de piso
El cobro de “derecho de piso” se ha vuelto una práctica hasta en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca.
Donde guías, hoteleros, productores y comerciantes son obligados a pagar cuotas para poder…
— Lucía Hernández | Amo La Ciencia (@YoAmoaLaCiencia)
March 20, 2026
La activista medioambiental argumentó que guías turísticos, hoteleros, productores y comerciantes son obligados a pagar cuotas para poder operar, lo que evidencia una situación de control territorial por parte de grupos criminales.
Tala ilegal agrava el deterioro ambiental en la región
Además de la problemática de seguridad, la denuncia también apunta a la persistencia de la tala ilegal en los bosques donde hiberna la Mariposa Monarca, lo que representa un riesgo directo para la conservación de la especie.
Este tipo de actividades ilícitas han sido señaladas en múltiples ocasiones por organizaciones ambientalistas, debido a su impacto en los ecosistemas forestales que son fundamentales para el ciclo migratorio de millones de mariposas.
Reserva de la Mariposa Monarca, patrimonio en riesgo
La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca es considerada Patrimonio Mundial por la UNESCO y uno de los principales atractivos turísticos y ecológicos de Michoacán y el Estado de México.
Sin embargo, las denuncias recientes ponen en evidencia los retos que enfrenta esta zona, donde la combinación de delitos ambientales y la presencia del crimen organizado podría comprometer su preservación a largo plazo.






