Morelia, Michoacán, a 16 de agosto de 2025.— Casi 5 mil artefactos explosivos, en su mayoría de fabricación artesanal pero también de uso militar, fueron desactivados en los últimos dos años en Michoacán, informó la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
En Michoacán operan grupos criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Nueva Familia Michoacana, catalogados por el gobierno estadounidense como “organizaciones terroristas extranjeras”. Ambos han intensificado el uso de explosivos para controlar territorios y rutas del narcotráfico.
Resultados del escuadrón antibombas
Desde su creación en 2023, el Agrupamiento Especializado en Artefactos Explosivos y Materiales Peligrosos de la policía estatal ha desactivado 4,900 dispositivos, incluidos drones armados y minas antipersonales. El capitán de infantería Carlos Roberto Gómez aseveró que el 98% de los explosivos eran artesanales, mientras que el resto eran de uso militar, como granadas de mano.
Ataques con drones y granadas en aumento
De acuerdo con el observatorio estadounidense ACLED, en México se han registrado 115 ataques con drones y 44 con granadas entre 2020 y agosto de 2025. Michoacán concentra buena parte de estos incidentes, que han dejado múltiples víctimas civiles y militares. Uno de los hechos más graves ocurrió en mayo, cuando un artefacto al paso de una patrulla blindada provocó la muerte de seis militares.
Emboscadas contra el escuadrón
El capitán Gómez explicó que en dos años el escuadrón ha sufrido seis emboscadas mientras realizaba labores de desactivación. “Estamos desactivando explosivos y a veces nos han sobrevolado drones; nos han aventado granadas desde el aire”, mencionó a la AFP.
Colaboración con Estados Unidos
El escuadrón antibombas comparte información con instancias de seguridad de Estados Unidos, entre ellas el Ejército, el FBI y la DEA. Esta cooperación busca frenar el uso de explosivos y la expansión de los grupos criminales en la región.
El gobierno de Donald Trump ha acusado a México de no hacer lo suficiente para detener el tráfico de drogas y la migración irregular, incluso amenazando con nuevos aranceles. Mientras tanto, desde diciembre de 2006, México acumula más de 480 mil homicidios y 120 mil desaparecidos, cifra que refleja el fracaso de las estrategias militares contra el narcotráfico.






