México.- La explosión de una camioneta cargada con artefactos explosivos en Coahuayana, Michoacán —ocurrida el fin de semana— se originó por la disputa entre células criminales que operan en la región y no corresponde a un acto de terrorismo, confirmó este martes el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, durante la conferencia mañanera.
El funcionario explicó que, de acuerdo con los primeros avances de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, el vehículo involucrado provenía de Colima, y que el caso ya fue atraído por la Fiscalía General de la República, lo que permitirá ampliar las líneas de investigación y realizar peritajes adicionales.
García Harfuch aclaró que no se trató de un coche bomba abandonado, sino de un vehículo en movimiento:
“No fue un coche bomba que hayan dejado y detonado después; hay un conductor y otra persona que llegan, se estacionan y entonces ocurre la explosión.”
Contexto de violencia en Coahuayana
Al responder preguntas sobre el Plan Michoacán y la posible vulneración de los cinturones de seguridad del estado, el secretario subrayó que el programa continúa activo y en revisión permanente.
“No presentamos avances con actitud triunfalista —dijo—. Vamos a seguir fortaleciendo las acciones hasta que disminuyan los índices delictivos.”
De acuerdo con el análisis federal, la agresión está directamente vinculada a la pugna entre grupos criminales que operan en la franja costera, incluidos:
El Cártel de Aquila/Coahuayana, encabezado por Germán Ramírez “El Toro” y Héctor Zepeda “El Teto”.
El Cártel de Tepalcatepec, dirigido por Juan José Farías Álvarez “El Abuelo”.
El Cártel Jalisco Nueva Generación.
Según el secretario, “El Toro”, “El Teto” y “El Abuelo” actualmente mantienen una alianza dentro del bloque conocido como Cárteles Unidos.
García Harfuch detalló que el ataque fue resultado directo de la confrontación entre un grupo afín al Cártel Jalisco Nueva Generación y otro perteneciente al bloque de Cárteles Unidos, ambos con presencia histórica en la región. Señaló además que el blanco de la agresión era la Policía Comunitaria local, presuntamente vinculada a uno de los líderes criminales en disputa.






