Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió su más reciente discurso sobre el Estado de la Unión en un acto de confrontación política, centrado en ataques contra el Partido Demócrata y en un endurecimiento de su narrativa contra la migración.
Entre gritos, interrupciones y un ambiente tenso en el Capitolio, Trump dejó de lado el tono institucional que tradicionalmente caracteriza este mensaje anual para adoptar un estilo marcadamente electoral, en un año clave en el que se renovará el Congreso en los comicios de noviembre. El mandatario aprovechó el foro para responsabilizar a los demócratas de lo que calificó como “los males” que enfrenta el país, desde la economía hasta la seguridad fronteriza.
Uno de los momentos más polémicos del discurso ocurrió cuando el presidente presumió la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Trump destacó que el abatimiento del capo ocurrió a manos de fuerzas federales mexicanas, presentándolo como un logro en la lucha contra el narcotráfico y como resultado de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La referencia al líder criminal mexicano fue utilizada por el mandatario para reforzar su discurso sobre la crisis del fentanilo y la necesidad de fortalecer las medidas contra el tráfico de drogas y la migración irregular. En ese contexto, reiteró su postura de endurecer las políticas fronterizas y cuestionó a los demócratas por, según dijo, obstaculizar reformas más estrictas.
El tono del mensaje reflejó el clima político polarizado que vive Estados Unidos, en momentos en que diversas encuestas y resultados de elecciones locales han mostrado un escenario complejo para los demócratas. Analistas señalan que el discurso tuvo más tintes de mitin partidista que de informe institucional, con la mira puesta en la contienda legislativa de noviembre.
Así, el Estado de la Unión se transformó en una tribuna de campaña anticipada, donde la seguridad, la migración y el combate al narcotráfico fueron utilizados como ejes centrales de una estrategia política marcada por la confrontación.






