Ciudad de México.— El gobierno federal recurrirá mayoritariamente al mercado de deuda local para financiar el déficit fiscal equivalente a 4.7% del Producto Interno Bruto (PIB), autorizado por el Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal 2026.
De acuerdo con los lineamientos aprobados, la estrategia prioriza la contratación de deuda interna a través de instrumentos emitidos en el mercado nacional, con el objetivo de reducir la exposición a riesgos cambiarios y a la volatilidad de los mercados financieros internacionales. Esta decisión se alinea con la política de fortalecer el financiamiento en moneda nacional y mantener un manejo prudente de las finanzas públicas.
El déficit aprobado permitirá al gobierno cubrir compromisos de gasto en rubros estratégicos como programas sociales, inversión en infraestructura y servicio de la deuda, en un contexto de desaceleración económica y mayores presiones sobre el gasto público. No obstante, especialistas han advertido que el nivel del déficit exige una ejecución responsable del presupuesto y un control estricto del endeudamiento para evitar impactos negativos en la estabilidad macroeconómica.
Analistas financieros señalan que el uso predominante de deuda interna podría generar una mayor demanda por bonos gubernamentales, lo que tendría efectos en las tasas de interés locales y en la liquidez del sistema financiero. Aun así, destacan que México cuenta con un mercado de deuda sólido y profundo, capaz de absorber mayores emisiones sin generar desequilibrios inmediatos.
El gobierno ha reiterado que la estrategia de financiamiento para 2026 mantendrá como prioridad la sostenibilidad de la deuda pública y el cumplimiento de los objetivos fiscales, en un escenario marcado por la necesidad de equilibrar crecimiento económico, estabilidad financiera y disciplina presupuestaria.






