Morelia, Michoacán.- El programa Guardián Forestal es sólo una simulación y un lavado de cara para el gobierno de Michoacán, considera Gilbert Gil, periodista responsable del proyecto en15 días.com.
Se trata de un sistema de vigilancia satelital que monitorea en tiempo real las áreas forestales del estado para vigilar, proteger y detectar daños en los bosques, identificar territorios de tala ilegal y cambios de uso de suelo. Aunque aparenta ser una tecnología de uso público, en realidad es manejado por una empresa privada que le cobra al gobierno de Michoacán por su uso.
“No es del gobierno del estado. El guardián forestal lo único que generó fue como una simulación, le llamamos desde el periodismo socioambiental: el greenwashing. Pura lavada de cara de una aplicación que realidad no es lo que tendría que ser”, explica Gilbert Gil en el Pódcast de Cuestiona.News.
“Ante esto y ante las certificaciones que ha generado el gobierno del Estado en términos del aguacate, pues lo único que podemos decir es que sí se cambió la visión de cómo, se estaba planteando una política pública para la conservación de los bosques en Michoacán, sin embargo, lo planteado no sirve para nada para conservar en realidad a los bosques de Michoacán”, considera.

‘Es una respuesta comercial’
Afirma que el proyecto es una respuesta únicamente económica y comercial al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá o T-MEC incluye un capítulo ambiental que exige a los países aplicar sus propias leyes ambientales y no relajar la vigilancia para favorecer negocios.
Si hay tala ilegal o cambio de uso de suelo descontrolado, como ocurre con muchas huertas de aguacate, México puede ser cuestionado por sus socios comerciales de América del Norte y se puede afectar la producción.
“Desde que estuvo Ken Salazar como embajador (de Estados Unidos en México), él iba hasta a las huertas, estaba muy activo con el gobernador de Michoacán yendo a la las huertas”, apunta.
Qué es en15días.com
Gilbert Gil habla de su proyecto al que define como “socioambiental”, en donde más allá de hablar de asuntos de medioambiente, se socialicen las problemáticas y se entiendan desde el mayor número de perspectivas.
Cuenta que comenzó en el periodismo de medio ambiente tras la cobertura del río Bello, en Jesús del Monte, un sitio que comenzó a ser destruido para la construcción de vialidades y desarrollos inmobiliarios.
“comenzamos a tener lecturas sobre microhistoria, sobre ecología política, sobre geografía crítica, nos acercamos a investigadores de la UNAM en estas disciplinas y empezamos a ver que ese tipo de disciplinas, como la etnografía, eran transversales al trabajo que hacía el periodista y que eran necesarias, sí o sí, para poder entender los procesos biofísicos y para poder en realidad hablar sobre ecosistemas, pero no nada más los ecosistemas, sino el impacto social”, explica el periodista.
“Empezamos a transmutar hacia un periodismo mucho más crítico, más social, que ponía en perspectiva la simetría del poder”, afirma Gilbert Gil.
La charla ya está disponible en el canal de Cuestiona.News.






