México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), encabezada por Rosario Piedra Ibarra, denunció ser blanco de ataques provenientes de “grupos de presión mediática” y de supuestas organizaciones “defensoras” de derechos humanos, a las que acusó de tomar como rehenes a las víctimas con el objetivo de “apoderarse de la Comisión” y utilizarla como un instrumento contra los llamados procesos de transformación en México.
A través de una “nota aclaratoria” de siete cuartillas, difundida en respuesta a diversos análisis y señalamientos sobre el alcance de sus recomendaciones, el organismo autónomo arremetió contra actores que, aseguró, “se adueñaron del país por décadas y hoy aspiran a regresar”, mediante estrategias de presunta desestabilización y “golpismo blando”, similares a las observadas en otros países.
La CNDH sostuvo que enfrenta una oleada de críticas tras la emisión del Premio Nacional de Buenas Prácticas en Derechos Humanos, un galardón que, según la institución, contrasta con las “entregas clientelares y selectivas” del Premio Nacional de Derechos Humanos en administraciones anteriores.
En ese contexto, el organismo recordó que en el pasado dicho reconocimiento fue otorgado “nada menos que a la señora Isabel Miranda de Wallace”, fundadora de la organización Alto al Secuestro, fallecida el pasado mes de marzo, a quien citó como ejemplo de lo que considera prácticas cuestionables en la entrega de premios.
El posicionamiento de la CNDH se da en medio de un debate público sobre su papel, independencia y eficacia, así como sobre el rumbo que ha tomado la defensa de los derechos humanos en el país, en un entorno político marcado por la polarización y la confrontación entre instituciones, organizaciones civiles y actores mediáticos.






