Morelia, Michoacán, a 12 de abril de 2026. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Estados Unidos no tiene una razón válida para emprender una agresión militar contra la isla ni para intentar deponerlo, en medio de un contexto de alta tensión entre ambos países.
Durante una entrevista en el programa Meet the Press de NBC News, el mandatario cubano advirtió que una eventual invasión tendría altos costos y afectaría la estabilidad regional, aunque dejó claro que su país respondería ante cualquier intervención.
Cuba descarta justificación para una intervención militar
Díaz-Canel sostuvo que Washington carece de fundamentos para justificar una acción armada contra su nación o incluso una operación para removerlo del poder.
“No hay justificación alguna para que Estados Unidos lance una agresión militar contra Cuba, o para que Estados Unidos emprenda una operación quirúrgica o el secuestro de un Presidente”, aseveró.
El jefe de Estado enfatizó que una invasión no solo sería costosa, sino que generaría consecuencias en la seguridad regional, lo que elevaría la tensión en el hemisferio.
“Habrá combate”: advierte defensa total del pueblo cubano
El mandatario fue contundente al señalar que, en caso de una agresión, la respuesta de Cuba será inmediata y total.
“Si eso sucede, habrá combates, habrá lucha, nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos”, argumentó.
En ese sentido, insistió en que la defensa del país forma parte de la identidad nacional y de su proyecto político, por lo que no contemplan ceder ante presiones externas.
Tensiones persistentes entre Cuba y Estados Unidos
Las declaraciones se producen en un escenario de fricciones constantes entre La Habana y Washington, pese a que ambas naciones han reconocido la existencia de conversaciones, aunque sin revelar detalles.
El gobierno cubano ha acusado a Estados Unidos de mantener una política hostil y de ejercer presión económica y energética sobre la isla, lo que ha agravado la crisis interna. Díaz-Canel también cuestionó la postura estadounidense al señalar que Washington “no tiene moral para exigir cambios” en el sistema político cubano.
Cuba propone diálogo, pero sin condiciones
A pesar del tono firme, el presidente cubano reiteró su disposición a dialogar con Estados Unidos, siempre que no se impongan condiciones sobre el modelo político de la isla.
Indicó que Cuba está abierta a discutir cualquier tema, pero bajo el principio de respeto mutuo, sin exigencias unilaterales ni intervenciones en asuntos internos.
Esta postura coincide con llamados recientes del gobierno cubano a establecer un diálogo bilateral “serio y responsable”, en medio de la crisis energética y económica que enfrenta la isla.
Crisis energética y presión internacional
El mandatario atribuyó el agravamiento de la situación interna al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que ha afectado sectores clave como el sistema de salud, el transporte y la producción.
Cuba produce apenas el 40% del combustible que consume, y la interrupción de suministros —particularmente desde Venezuela— ha intensificado la crisis.
En este contexto, la llegada reciente de petróleo ruso ha representado un alivio temporal, mientras Moscú ha prometido nuevos envíos para sostener a la isla.
Trump endurece discurso contra Cuba
El presidente estadounidense Donald Trump ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno cubano.
“Cuba está acabada. Tienen un mal régimen. Tienen un liderazgo muy malo y corrupto y, tengan o no tengan un barco de petróleo, no va a importar”, mencionó en declaraciones previas.
Ante ello, Díaz-Canel señaló que su administración toma estas expresiones como una advertencia directa, especialmente frente a la retórica reciente sobre un posible control de la isla.
El mandatario subrayó que su gobierno tiene la responsabilidad de proteger al pueblo, el proyecto político y la soberanía nacional ante cualquier escenario.






