Morelia, Michoacán, a 20 de febrero de 2026.- El debate sobre el uso del llamado lenguaje inclusivo en las aulas escaló al máximo nivel judicial del país, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación admitiera la acción de inconstitucionalidad 127/2025 contra la reforma a la Ley de Educación del Estado de Chihuahua.
La reforma, impulsada por el diputado Carlos Olson, busca limitar la imposición del lenguaje inclusivo en el sistema educativo estatal, un tema que ha generado controversia por su carga ideológica y su impacto en los contenidos escolares.
Un debate pedagógico trasladado al ámbito judicial
Con la admisión del recurso, un tema que tradicionalmente corresponde al ámbito pedagógico y educativo fue llevado al terreno constitucional, lo que para organizaciones civiles representa una señal de alerta sobre la judicialización de debates que deberían resolverse en espacios académicos y legislativos.

Los promoventes sostienen que convertir el uso del lenguaje inclusivo en un asunto constitucional abre la puerta a que los tribunales definan criterios educativos, desplazando a docentes, especialistas y autoridades locales.
Amicus Curiae y advertencias sobre imposiciones ideológicas
Ante este escenario, la plataforma digital Actívate y el Frente Nacional por la Familia entregaron un Amicus Curiae a la Suprema Corte, con el objetivo de aportar elementos jurídicos que advierten sobre los riesgos de imponer enfoques ideológicos en la educación pública.
En el documento, los promoventes señalan que “una resolución que amplíe excesivamente el alcance del control constitucional en materia educativa podría trasladar debates pedagógicos al ámbito jurisdiccional, debilitar el principio federalista y generar incertidumbre jurídica en la implementación de políticas educativas locales”.
Riesgos para el federalismo y la seguridad jurídica
Las organizaciones subrayan que una interpretación expansiva del control constitucional podría limitar la capacidad de los estados para definir sus propios modelos educativos, generando un precedente que afecte la autonomía local en la toma de decisiones.
Además, advierten que la falta de reglas claras en torno al uso del lenguaje inclusivo puede derivar en inseguridad jurídica para docentes y autoridades educativas, al no existir criterios homogéneos sobre su aplicación o alcance.
Educación y pluralismo: el fondo del conflicto
Más allá del debate lingüístico, el fondo del conflicto gira en torno al papel de la educación pública y los límites entre pluralismo, libertad de enseñanza e imposición ideológica.
Los promoventes señalaron que su intervención ante la Corte busca contribuir al análisis constitucional y garantizar que el sistema educativo no sea utilizado como vehículo para agendas ideológicas, al tiempo que anunciaron que continuarán su trabajo y buscarán reuniones con ministros y ministras para exponer su postura.






