Lima, 8 de noviembre de 2025 — El Congreso del Perú aprobó este jueves una moción para declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La medida responde a lo que los parlamentarios peruanos describen como una escalada de declaraciones y acciones de la mandataria mexicana que habrían vulnerado la soberanía peruana, trasladando la tensión diplomática a un nuevo nivel.
¿Qué motivó la medida?
El detonante inmediato fue la aprobación del asilo político concedido por México a Betssy Chávez, ex-primera ministra del Perú, quien enfrenta cargos por conspiración tras el intento de disolución del Congreso en 2022. El gobierno de Perú lo calificó como un acto de “interferencia” en sus asuntos internos.
Durante el debate en el Congreso peruano, el legislador Ernesto Bustamante afirmó:
“Nosotros no podemos permitir que una persona así, que está en cama con el narcotráfico y que distrae a su pueblo de los verdaderos problemas a los que se debería acometer, se meta en problemas peruanos.”
De esta manera, además de acusar a Sheinbaum de injerencia, los legisladores peruanos la vinculan directamente con el narcotráfico, sin que exista hasta ahora una acusación formalizada ante instancias judiciales internacionales que respalde esta última afirmación.
Respuesta de México
El gobierno de México calificó la declaración como “motivada por planteamientos falsos” y rechazó que la concesión de asilo constituyera un acto de intervención. En un comunicado oficial, la Secretaría de Relaciones Exteriores defendió que su actuación se halló “en estricto apego al derecho internacional”.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum respondió que mantendrá su postura y que no considera que sus declaraciones representen una violación de soberanía.
Contexto diplomático y riesgos para la bilateralidad
Ambos países —México y Perú— son miembros de la Alianza del Pacífico, lo que convierte este enfrentamiento en algo más que un incidente diplomático aislado: afecta la dinámica de cooperación comercial, migratoria y regional.
La declaración de persona non grata no solo tiene un símbolo político-diplomático sino también repercusiones concretas: limita la posibilidad de visitas oficiales de la mandataria mexicana al país andino, y agrava la confianza entre ambos gobiernos.
Lo que está en juego
• Soberanía nacional: Perú considera que no puede permitirse que actores externos influyan en decisiones que atañen a su sistema político y judicial.
• Imagen internacional: Para México, se trata de defender su política de asilo y su autonomía diplomática.
• Acusaciones serias pero no verificadas: La vinculación directa de Sheinbaum con el narcotráfico, aunque fue mencionada formalmente por legisladores peruanos, carece hasta ahora de respaldo público en investigaciones judiciales. Esto plantea el riesgo de que se erosione la calidad del debate político entre ambos países.
• Cooperación regional: Un deterioro prolongado de las relaciones podría afectar proyectos de integración y comercio entre los dos Estados.






