Morelia, Michoacán.- El denominado “Plan B” de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó en el Senado de la República, luego de ser aprobado en Comisiones Unidas tras más de cinco horas de discusión, en medio de un intenso choque entre oficialismo y oposición.
Aprobación en comisiones y ruta hacia el pleno
Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos avalaron el dictamen de la iniciativa, lo que permite que el proyecto sea turnado al pleno del Senado para su votación definitiva.
La propuesta surge luego de que el llamado “Plan A” fuera rechazado, particularmente por el voto en contra del Partido Verde y el Partido del Trabajo, lo que obligó a replantear la reforma con cambios menos radicales.
¿Qué propone el “Plan B” de Sheinbaum?
La nueva iniciativa elimina algunos de los puntos más polémicos del proyecto original. Por ejemplo, ya no contempla la desaparición de legisladores plurinominales ni recortes al presupuesto de partidos políticos o del Instituto Nacional Electoral (INE).
Sin embargo, mantiene ajustes en la estructura de los gobiernos municipales, particularmente en la figura de los regidores, así como medidas para homologar salarios en el servicio público.
Además, se plantea que los recursos ahorrados se destinen a programas sociales e infraestructura, bajo el argumento de reducir privilegios en los órganos de gobierno.
Oposición arremete: “Es una iniciativa chafa”
Durante la discusión, legisladores de oposición cuestionaron duramente el contenido de la reforma. El senador Ricardo Anaya calificó el dictamen como deficiente.
“Es un bodrio de reforma”, expresó al emitir su voto, mientras que posteriormente insistió en que se trata de una propuesta “pobre, chafa y mal hecha”.
Asimismo, acusó que el proyecto ignora problemas estructurales de la democracia mexicana, como la presunta intervención del crimen organizado en procesos electorales.
“Son los narcos, los huachicoleros, los criminales los que hoy están fondeando campañas, proponiendo candidatos. Y eso no lo atiende la reforma”, aseveró.
Críticas por reglas de revocación de mandato
Uno de los puntos más controvertidos es la modificación a las reglas de la consulta de revocación de mandato, ya que permitiría que la presidenta promueva el voto durante este ejercicio.
El senador Luis Colosio Riojas señaló que esta disposición rompe con el principio de equidad electoral.
Desde Movimiento Ciudadano, también se advirtió que no se puede hablar de austeridad cuando las disposiciones existentes no se aplican correctamente.
Por su parte, Alejandra Barrales reiteró que su bancada votará en contra, al considerar que la presidenta debe actuar como jefa de Estado y no como jefa de campaña.
Señalamientos sobre proceso legislativo
La senadora Claudia Anaya Mota criticó irregularidades durante la sesión, al señalar que algunas legisladoras habrían dejado “encargado su voto”.
“Aunque uno se esté muriendo, hay que estar aquí”, mencionó en tribuna.
También cuestionó que la reducción presupuestal al Senado pueda afectar el funcionamiento de otras leyes constitucionales.
En tanto, Carolina Viggiano advirtió que adelantar la revocación de mandato a las elecciones intermedias de 2027 podría responder a intereses políticos.
“Tienen miedo de perder su mayoría artificial”, argumentó.
Morena y aliados defienden reducción de privilegios
Desde la mayoría legislativa, el senador Miguel Jarero defendió la iniciativa al asegurar que busca consolidar los principios de la Cuarta Transformación.
“¿Qué es lo que plantea la reforma? El homologar criterios salariales, con el tope que aquí hemos planteado y que se ha aprobado, de que nadie gane por encima de lo que gana la presidenta de la República”, explicó.
Agregó que los recursos obtenidos se destinarán a atender necesidades prioritarias como salud e infraestructura.
Por su parte, el senador del Partido Verde, Luis Alfonso Silva Romo, consideró que la oposición ha interpretado de manera equivocada el alcance de la propuesta.
“Esta iniciativa (…) trae dos elementos sustanciales: la reducción de privilegios (…) y que haya recursos para infraestructura social”, sostuvo.
Contexto político: del “Plan A” al “Plan B”
El avance del “Plan B” ocurre tras el fracaso del primer intento de Reforma Electoral, lo que evidenció divisiones incluso entre aliados del oficialismo.
La nueva versión busca un enfoque más moderado, aunque mantiene elementos que han generado controversia, particularmente en torno al equilibrio de poderes y la equidad electoral.






