Morelia, Mich. — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que la reforma electoral enviada al Congreso tenga como objetivo reinstaurar un sistema de partido único, y aseguró que se trata de una iniciativa orientada a fortalecer la representación ciudadana y reducir el costo de los procesos electorales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal recordó que la propuesta forma parte de los compromisos asumidos desde el inicio de su administración, particularmente ante una demanda social reiterada de eliminar las listas de legisladores plurinominales y disminuir el gasto público destinado a elecciones y partidos políticos.
Rechaza que se trate de una concentración de poder
Sheinbaum subrayó que es falso afirmar que la iniciativa pretenda concentrar el poder político en una sola fuerza política y enfatizó que se reconoce plenamente la diversidad ideológica del país.
“Se reconoce la diversidad política del país, nadie quiere regresar a partido de Estado, nadie quiere regresar a partido único. Es absolutamente falso que se esté planteando eso. Se mantiene la representación proporcional que hoy existe en la ley, la diferencia es que ya no habrá listas de los partidos, sino que las personas serán electas directamente”, aseveró.
Eliminación de privilegios y combate a las élites
La Presidenta sostuvo que su responsabilidad es cumplir con una exigencia ciudadana expresada durante años, relacionada con eliminar los privilegios de las élites partidistas y reducir el costo de la democracia.
“Tenemos una responsabilidad con el pueblo. Durante la campaña y desde hace mucho tiempo la gente pide que no haya listas de plurinominales y que disminuya el costo de las elecciones y de los partidos políticos. Estamos enviando una reforma que cumple con esos dos planteamientos”, argumentó.
Al referirse a las críticas internas y a la posibilidad de que la iniciativa no alcance la mayoría necesaria en el Congreso, luego de que legisladores del Partido Verde y del PT adelantaran su rechazo, Sheinbaum negó que la reforma esté condenada al fracaso.
“No nació muerta. La gente va a decir que la Presidenta cumplió. Si algunos partidos no la aprueban es porque quieren seguir manteniendo sus listas. Yo no fui a negociar cualquier cosa con tal de sacar una reforma electoral”, puntualizó.
Entre los cambios centrales de la iniciativa destaca la eliminación de las 32 senadurías de representación proporcional, con lo que el Senado quedaría integrado únicamente por legisladores electos por mayoría relativa y primera minoría. El planteamiento mantiene un total de 96 escaños: 64 de mayoría y 32 de primera minoría, suprimiendo la lista nacional plurinominal para que todas las candidaturas compitan directamente en las entidades.
Adiós al PREP
La reforma también propone la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares en elecciones federales y locales, para pasar directamente al cómputo final de los votos, así como un recorte del 25 por ciento al costo total de los procesos electorales. Esta reducción impactaría al Instituto Nacional Electoral, a los órganos electorales locales, a los partidos políticos y a los tribunales electorales.
Claudia Sheinbaum concluyó que los partidos políticos deben entenderse como instrumentos de representación social y no como fines en sí mismos, y afirmó que la reforma busca fortalecer la democracia al eliminar prácticas que, sostuvo, han favorecido históricamente a grupos de poder dentro de las dirigencias partidistas.






