Morelia, Michoacán, a 21 de febrero de 2026.– La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) enfrenta fuertes observaciones financieras luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinara 295 millones 163 mil 456 pesos pendientes por aclarar, derivados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2024.
Se trata del segundo año de funciones de la actual rectora, Yarabí Ávila, quien arribó a la Casa de Hidalgo en enero de 2023.
De acuerdo con el Informe Individual de Auditoría número 1260, la ASF detectó probables daños a la Hacienda Pública Federal y estatal, principalmente por transferencias de recursos sin documentación comprobatoria, uso inadecuado de cuentas bancarias y deficiencias en el registro contable de los recursos federalizados.

Tanto la rectora Yarabí Ávila como el tesorero universitario, Enrique Eduardo Román García, han minimizado el escándalo del boquete financiero que encontró la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y afirman que se trata de procedimientos de rutina y se presentarán las pruebas correspondientes.
Casi 300 millones de pesos sin justificación plena
El monto más alto observado corresponde a 253 millones 443 mil 142.69 pesos, provenientes de subsidios federales, cuyo destino no fue debidamente acreditado por la Universidad Michoacana. A ello se suman 41 millones 254 mil 523.16 pesos de recursos de coparticipación estatal que también carecen de comprobación suficiente.
La ASF presume que estos montos representan probables daños o perjuicios a la Hacienda Pública, lo que obliga a la UMSNH a justificar el gasto o reintegrar los recursos, además de enfrentar posibles responsabilidades administrativas y financieras
Sistema contable reprobado: 54 de 100 puntos
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la evaluación del control interno de la UMSNH. La ASF calificó su sistema contable y de control con 54 puntos de 100 posibles, lo que lo ubica en un nivel medio-bajo.
Este puntaje significa que la Universidad no cuenta con mecanismos suficientemente integrados para prevenir riesgos, garantizar transparencia ni asegurar el uso correcto de los recursos públicos. En términos prácticos, la ASF concluye que los controles internos no están plenamente incorporados a los procesos institucionales, ni sujetos a una mejora continua.
Aunque durante la auditoría la universidad logró elevar su calificación a 67 puntos, el órgano fiscalizador aclaró que la corrección fue parcial, por lo que persisten debilidades estructurales en el manejo financiero y administrativo
Funcionarios tienen que enfrentar sanciones… o eso dice la ASF
Derivado de las irregularidades detectadas, la ASF promovió:
4 Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria
3 Pliegos de Observaciones
1 Promoción para el ejercicio de facultades de comprobación fiscal
1 Recomendación formal
Estas acciones pueden derivar en procedimientos administrativos contra funcionarios universitarios, sanciones económicas, inhabilitaciones e incluso la obligación de reintegrar recursos públicos, dependiendo de los resultados de las investigaciones que realice el Órgano Interno de Control de la UMSNH.
Transparencia y rendición de cuentas, en entredicho
La ASF también documentó que la Universidad Michoacana incumplió obligaciones de transparencia, al reportar información financiera incompleta o incongruente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y a la Secretaría de Educación Pública, particularmente en el cuarto trimestre de 2024.
En su dictamen, la Auditoría concluyó que la UMSNH realizó un ejercicio “razonable” de los recursos excepto por las áreas críticas detectadas, las cuales afectan directamente la confianza pública y la correcta administración del presupuesto educativo.
Aunque los funcionarios michoacanos han minimizado las observaciones, el documento es claro en que falta aclarar el destino de casi 300 mdp utilizados por la Universidad Michoacana y tiene hasta el 30 de abril para rendir cuentas o reintegrar el dinero a las arcas federales… con todo e intereses.






