Morelia, Michoacán, a 26 de agosto de 2025.– El capo sinaloense Ismael “El Mayo” Zambada se declaró culpable en un tribunal de Brooklyn, Estados Unidos, donde confesó haber sobornado a mandos militares, policiales y políticos en México durante casi medio siglo para operar con total impunidad.
La confesión ante el tribunal de Brooklyn
“Culpable”, mencionó Zambada en español al momento de reconocer su responsabilidad. Durante su intervención, aceptó que el Cártel de Sinaloa recaudaba cientos de millones de dólares al año y que sus empleados pagaban sobornos de manera sistemática. Ante el juez Brian M. Cogan, el capo de 75 años se declaró culpable de narcotráfico, lavado de dinero y conspiración criminal.
De la mariguana a los cargamentos de cocaína
En un discurso de ocho minutos, Zambada relató sus inicios en 1969, cuando sembró mariguana por primera vez a los 19 años. Más tarde se expandió al tráfico de cocaína, llegando a introducir al menos 1.5 millones de kilogramos de esta droga en Estados Unidos entre 1980 y 2024. Con frialdad describió cómo ordenó asesinatos, sobornó funcionarios y admitió que también murieron personas inocentes.
Secuestro y captura en Texas
El Mayo fue detenido en julio de 2024 en Texas bajo circunstancias extraordinarias. Fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, con quien viajó en un avión privado bajo el pretexto de buscar propiedades. Su captura desató un conflicto interno en el Cártel de Sinaloa que convirtió a la entidad en un campo de batalla entre “Los Mayos” y “Los Chapitos”.
Sinaloa, bajo presión y violencia
Tras su arresto, la violencia escaló en Culiacán y otras regiones. Negocios cerraron, las escuelas suspendieron actividades y las calles quedaron desiertas al anochecer. Bajo presión de Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum desplegó miles de soldados para contener los enfrentamientos, aunque la violencia dejó cadáveres colgados en puentes y escenas de guerra urbana.
Un perfil bajo, pero letal
A diferencia de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Zambada mantuvo un perfil discreto durante décadas, consolidándose como estratega del cártel. Su carrera criminal se ligó primero al Cártel de Guadalajara y luego al ascenso en Sinaloa, donde consolidó alianzas y enfrentó rivalidades. Fue uno de los líderes más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses desde los años 90.
Sentencia y consecuencias
Zambada se prevé que será sentenciado el próximo 13 de enero a cadena perpetua. Además, enfrenta sanciones financieras que ascienden a miles de millones de dólares. Su confesión marca un capítulo histórico en la lucha contra el narcotráfico, al exhibir la corrupción institucionalizada en México durante ocho sexenios.