Morelia, Michoacán.- Este Domingo la exsecretaria del Bienestar Ariadna Montiel asumió las riendas del partido Morena en el Octavo Congreso Nacional Extraordinario de ese instituto político.
La ausencia del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se convirtió en un símbolo del momento político que atraviesa el partido, marcado por señalamientos externos y diferencias internas que ya impactan su dinámica pública.

Una silla vacía que evidencia el momento político
Durante la instalación del Congreso, encabezada por el presidente del Consejo Nacional de Morena y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, destacó la ausencia de Rocha Moya en el presidium, en medio de las acusaciones que enfrenta por parte del gobierno de Estados Unidos.
El espacio vacío no pasó desapercibido y se interpretó como reflejo de la tensión interna que vive el movimiento en uno de sus momentos más delicados.
Durazo reconoce tensiones internas en Morena
En su mensaje inaugural, Alfonso Durazo admitió que el partido atraviesa un escenario complejo, donde la manera en que se resuelvan las diferencias internas será determinante.
“La manera en que resolvamos nuestras diferencias será observada por el pueblo”, mencionó el dirigente, al advertir sobre el escrutinio público que enfrenta Morena.
Llamado a la unidad frente a intereses personales
El también mandatario sonorense hizo un llamado a la militancia para priorizar el proyecto político por encima de aspiraciones individuales.
“Debemos cuidar la victoria y honrar la confianza del pueblo. Es momento de poner la causa del partido por encima de cualquier interés personal”, argumentó.
Durazo insistió en la necesidad de cerrar filas ante un contexto adverso, tanto interno como externo.
Morena ante presiones internas y externas
El líder morenista subrayó que los conflictos forman parte de los movimientos políticos de gran escala.
“Ningún proyecto de transformación está exento de las tensiones propias de toda disputa por el poder político”, aseveró.
Además, reconoció que el partido comienza a enfrentar presiones en un entorno internacional complicado.
“Empiezan a sentirse los embates de tiempos geopolíticos altamente complejos”, expresó.
Rechazo a señalamientos y confianza rumbo a 2027
Frente a las acusaciones y críticas, Durazo defendió la postura del movimiento y descartó que los señalamientos externos influyan en su rumbo.
“La voluntad de ningún morenista está a la venta de ningún señalamiento”, sostuvo.
Pese al contexto, el dirigente se mostró optimista sobre el futuro electoral del partido.
“En 2027 vamos a mantenernos como la primera fuerza política de México”, afirmó.
Congreso de Morena, entre definición y presión política
El Octavo Congreso Nacional Extraordinario de Morena se instala en un escenario de definiciones clave, donde la cohesión interna y la capacidad de respuesta ante los desafíos políticos serán determinantes para el futuro del movimiento.
La imagen de la silla vacía de Rocha Moya queda como uno de los signos más visibles de la coyuntura que enfrenta el partido en el ámbito nacional.






