Morelia, Michoacán, a 4 de enero de 2026.- Un día después de pedir a los medios de comunicación un acuerdo para “bajarle” a la nota roja, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se desdijo y aseguró que su intención no es promover un “pacto de silencio”, sino abrir un diálogo público sobre la función social del periodismo, la ética informativa y la relación entre prensa y autoridades.
La mandataria capitalina, emanada de Morena, sostuvo que si bien los delitos de alto impacto han disminuido —según cifras oficiales—, la percepción de inseguridad no ha bajado al mismo ritmo, lo cual atribuyó a múltiples factores, entre ellos el impacto mediático de la cobertura de nota roja.
Brugada pidió “bajarle” a la nota roja por su impacto en la percepción de inseguridad
Durante su posicionamiento del día anterior, Brugada aseguró que los delitos han disminuido en la capital del país, pero se quejó de que la percepción ciudadana no se ha reducido con la misma intensidad.
En ese contexto, planteó la idea de un acuerdo con medios para reducir la cobertura de nota roja, al afirmar que este tipo de contenidos suele atraer audiencia y, al mismo tiempo, influir en cómo se percibe la seguridad.
“Sería muy bueno un gran acuerdo con todos los medios de comunicación para que le bajáramos a la nota roja, porque sabemos que es lo que atrae. Entre todos debemos contribuir a mejorar la percepción”, afirmó la mandataria capitalina.
“Ni pacto de silencio ni censura”: Brugada aclara su postura tras las críticas
Este martes, la Jefa de Gobierno reprochó que los medios replicaran su comentario y negó estar solicitando un “pacto de silencio”. En cambio, planteó que lo que busca es abrir un debate más amplio sobre el papel del periodismo y su impacto en lo social.
“Ni pacto de silencio ni censura () Sí, necesitamos un diálogo, necesitamos un diálogo abierto sobre la función social de los medios de comunicación, sobre la ética periodística y también sobre la relación entre los medios y el gobierno. En esta ciudad hay plenas libertades y derechos. No hay censura ni persecución por ejercer la labor periodística como antes ocurría y lo que todo mundo sabe, eso es cierto, es que algunos medios de comunicación no están de acuerdo con los gobiernos de la transformación”, mencionó.
La mandataria insiste: la nota roja sí influye en cómo se vive la inseguridad
Aunque matizó su discurso, Brugada retomó su argumento inicial: la percepción de inseguridad no depende únicamente de la incidencia delictiva, sino de elementos externos, entre ellos el enfoque mediático de ciertos hechos violentos.
“Creo que también es importante, que fue lo que dije ayer, influye. La ‘nota roja’ que aparece en los medios de comunicación y todo mundo lo sabe y se entiende. Así que yo los invito, invito a la ciudad, bienvenido el debate, bienvenido a un gran diálogo que tenemos que dar con medios de comunicación, con especialistas, con académicos, con organismos de la sociedad civil. Lo importante es reflexionar y debatir sobre la función social de los medios de comunicación. Como dije sobre la ética periodística, sobre el impacto social que tiene la ciudadanía la ‘nota roja’ y también la relación entre medios y gobierno”, añadió.
Señala a medios críticos de la 4T y advierte intentos de división política
La mandataria también apuntó que existen medios que no están de acuerdo con la llamada Cuarta Transformación, lo cual consideró “legítimo”, aunque sostuvo que hay quienes, según su visión, buscan dividir a su movimiento a partir del debate generado.
Brugada acusó que su llamado fue interpretado de forma que alimenta una confrontación política y mediática, especialmente entre quienes respaldan y quienes critican a los gobiernos ligados a Morena.
El debate sobre ética periodística, libertad de expresión y gobierno
El nuevo posicionamiento de Brugada reavivó la discusión pública sobre los límites en la narrativa oficial frente a coberturas que documentan violencia e inseguridad.
El mensaje de Clara Brugada apunta a trasladar el debate a la dimensión ética y social del periodismo, sin asumir —al menos discursivamente— una postura de control directo sobre contenidos informativos.
¿Qué sigue? Diálogo con especialistas, academia y sociedad civil
La Jefa de Gobierno convocó a que el tema sea abordado en un diálogo abierto y plural con participación de medios de comunicación, especialistas, académicos y organismos de la sociedad civil.
En su planteamiento, el objetivo sería revisar el impacto social de la nota roja, las prácticas periodísticas y el vínculo entre prensa y gobierno, en un momento donde el debate sobre seguridad y percepción sigue siendo uno de los principales temas en la agenda pública de la capital.






