Morelia, Michoacán.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación reactivó su estrategia de presión con un paro nacional de 72 horas y movilizaciones en la Ciudad de México, en un nuevo pulso con el gobierno federal.
El movimiento magisterial no solo exige respuestas inmediatas, sino cambios estructurales, entre ellos la eliminación de la Ley del ISSSTE de 2007, considerada por el gremio como el origen de la precarización del sistema de pensiones al migrar hacia esquemas de Afores.
También plantean revertir la reforma educativa conocida como Peña-AMLO, aumentar al doble el salario base y reinstalar a trabajadores cesados, además de exigir una reconfiguración del sindicalismo para evitar liderazgos ligados a intereses externos.
Uno de los puntos clave es la exigencia de diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum, sin intermediación de la Secretaría de Gobernación, lo que refleja un endurecimiento en su postura política.
La CNTE también busca resolver conflictos locales mediante mesas tripartitas y atender casos específicos como la legislación del ISSET en Tabasco.
En un giro que eleva la presión, el magisterio lanzó una advertencia vinculada al Copa Mundial de la FIFA 2026, al señalar que sus protestas podrían impactar el desarrollo del evento si no se atienden sus demandas, intensificando el conflicto en un momento clave para el país.






