Venezuela.- La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes una ambiciosa amnistía general para cientos de presos políticos y ordenó el cierre de la cárcel del Helicoide, uno de los centros de detención más temidos del país tras décadas de denuncias de tortura estatal y abuso.
Durante una ceremonia en la Corte Suprema de Justicia, Rodríguez afirmó que la medida busca facilitar la convivencia pacífica y la reconciliación nacional tras años de confrontación política. La amnistía, cuya propuesta de ley será enviada a la Asamblea Nacional para su discusión y aprobación, cubriría el periodo de violencia política desde 1999 hasta la actualidad, con exclusiones específicas para quienes hayan sido procesados o condenados por homicidio, tráfico de drogas, corrupción y violaciones graves de derechos humanos.
“Pido que no se impongan la revancha, la venganza ni el odio en este proceso que busca reparar las heridas del país”, señaló la mandataria, quien asumió el poder interinamente tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero.
Rodríguez también anunció la clausura del Helicoide, localizado en Caracas y operado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), espacio que durante años fue señalado por organizaciones de derechos humanos y familiares de presos como un lugar de tortura, malos tratos y condiciones inhumanas para detenidos políticos.
La presidenta encargada ordenó convertir la instalación en un centro social, deportivo, cultural y comercial, destinado a “la familia policial y a las comunidades aledañas”, como parte de un plan de reconversión de espacios que anteriormente se asociaban con la represión.
La noticia ha generado reacciones de alivio y esperanza entre familiares de quienes se consideran presos políticos. En las inmediaciones del Helicoide se registraron abrazos, llantos de alegría y consignas de libertad por parte de las personas que esperan que la amnistía incluya a sus seres queridos que permanecen privados de la libertad.
Organizaciones como Foro Penal han celebrado el anuncio, aunque han subrayado la importancia de que la medida no se limite a la liberación física, sino que también implique la eliminación de cargos y medidas judiciales que puedan seguir afectando a los beneficiarios.
Este anuncio se produce en un momento de cambios políticos y judiciales en Venezuela, marcados por la transición de poder tras la detención de Maduro, la reapertura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y el debate sobre reformas políticas y de justicia en el país.






