Washington D.C. — En un giro inesperado de la política de defensa estadounidense, el presidente Donald Trump ordenó este jueves a la Departamento de Defensa de los Estados Unidos (Pentágono) que reanude de inmediato las pruebas del arsenal nuclear de su país “en igualdad de condiciones” con Rusia y China.
En un mensaje publicado en su red social, Trump escribió:
“Because of other countries’ testing programmes, I have instructed the Department of War to start testing our Nuclear Weapons on an equal basis. That process will begin immediately.”
El anuncio se realizó pocas horas antes de su encuentro con el presidente chino Xi Jinping en Busan, Corea del Sur.
Motivo y contexto
La orden presidencial se da en medio de un creciente foco de tensión nuclear a nivel mundial. Rusia ha declarado recientemente pruebas de sistemas capaces de transportar armas nucleares —como un torpedo y un misil de propulsión nuclear—, y China ha acelerado su modernización estratégica, lo que ha generado alarma en Washington.
Trump argumentó que Estados Unidos debe actuar para “mantener la paridad” frente a estos desarrollos.
Según registros públicos, la última explosión nuclear de EE.UU. ocurrió en 1992 y desde entonces se mantenía una moratoria de facto.
No está claro aún si la orden implica pruebas de explosión nuclear o ensayos de sistemas de lanzamiento con armas nucleares.
Reacciones y efectos internacionales
La declaración generó reacciones inmediatas:
En Moscú, un portavoz del Kremlin señaló que no tenían conocimiento de pruebas rusas recientes que justificaran tal reacción.
En Beijing, el Ministerio de Relaciones Exteriores instó a EE.UU. a respetar la moratoria de pruebas nucleares y a preservar la estabilidad estratégica global.
Expertos en control de armas advierten que este paso puede detonar una nueva carrera armamentista nuclear e incluso debilitar los tratados de no proliferación existentes.
¿Qué viene ahora con las pruebas nucleares?
Quedan varias preguntas por resolver:
Qué tipo exacto de “pruebas” se llevarán a cabo (explosivas, sub-críticas, de lanzamiento).
Cuándo y dónde se realizarán, y qué implicaciones tendrán para la arquitectura internacional de desarme.
Cómo responderán Rusia y China, y si este gesto desencadenará una escalada multilateral.
Para México y América Latina, el anuncio supone un endurecimiento del panorama estratégico global y podría tener repercusiones en diplomacia, proliferación y seguridad hemisférica.






