Morelia, Michoacán, a 26 de agosto de 2025.- Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable de narcotráfico y lavado de dinero en una corte federal de Estados Unidos, donde reconoció haber sobornado a mandos militares, policiales y políticos en México durante más de 45 años.
Confesión histórica de un capo
Zambada, de 75 años, compareció ante el juez Brian M. Cogan en la Corte de Distrito de Brooklyn, el mismo magistrado que en 2019 sentenció a Joaquín “El Chapo” Guzmán. Vestido con uniforme carcelario, cabello blanco y barba recortada, el capo admitió que inició en el narcotráfico en 1969 y que, desde 1980 hasta 2024, su organización transportó y comercializó cerca de mil 500 millones de kilos de cocaína en Estados Unidos.
Ocho sexenios de sobornos
“La organización que dirigí promovió la corrupción en mi propio país al pagar a policías, comandantes militares y políticos que nos permitieron operar libremente”, dijo Zambada.
Aseguró que estos sobornos se extendieron a lo largo de ocho sexenios presidenciales, sin precisar nombres o cargos.
Sus abogados aclararon que el capo no revelará identidades y descartaron cualquier acuerdo de cooperación con el Departamento de Justicia estadounidense.
Cadena perpetua y decomiso millonario
Zambada será sentenciado el próximo 13 de enero, fecha en la que se espera que reciba cadena perpetua. También aceptó un decomiso de 15 mil millones de dólares, que quedaría bajo control del gobierno de Estados Unidos. Al declararse culpable, evitó un juicio con testigos y la posibilidad de enfrentar la pena de muerte.
Respuesta de Estados Unidos
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, calificó el hecho como una “victoria histórica” en la lucha contra los cárteles. “Morirá en una prisión federal estadounidense, donde pertenece”, aseveró. Enfatizó que el caso refleja el éxito de la estrategia del presidente Donald Trump contra el narcotráfico.
Por su parte, Terry Cole, titular de la DEA, celebró el derrumbe del mito de los capos intocables: “Hoy probamos una vez más que nadie está lejos de nuestro alcance”.
Un legado criminal
El capo sinaloense, considerado uno de los últimos grandes sobrevivientes del narcotráfico de vieja escuela, consolidó una red internacional para traficar cocaína, heroína y fentanilo. Además, acumuló poder gracias a una estrategia basada en violencia extrema y sobornos sistemáticos a autoridades de todos los niveles.
Con su confesión, Zambada no solo cerró una etapa del Cártel de Sinaloa, sino que también dejó al descubierto la profundidad de la corrupción que lo protegió durante casi medio siglo.