México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el Pentágono empleó un nuevo tipo de arma clasificada durante la operación militar del 3 de enero que resultó en la captura del expresidente Nicolás Maduro en Venezuela. La declaración, hecha en una entrevista con The New York Post, ha generado sorpresa y debate internacional.
En su conversación con el medio estadounidense, Trump se refirió al dispositivo con el término “el descombobulador” (“The Discombobulator”), aunque reconoció que no tiene autorización para ofrecer detalles sobre su funcionamiento debido a su carácter confidencial. “No tengo permitido hablar sobre esto”, dijo, y añadió que el arma “hizo que el equipamiento (venezolano) dejara de funcionar”.
Según el mandatario, la supuesta tecnología fue capaz de inutilizar los sistemas de defensa de Venezuela, incluidos cohetes y equipo militar de origen ruso y chino, impidiendo que se lanzaran durante la incursión. Trump destacó: “Llegamos nosotros, apretaron los botones y nada funcionó. Estaban completamente preparados para nuestra llegada”.
Contexto de la operación y declaraciones adicionales
La operación del 3 de enero en Caracas, que culminó con la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores, había sido descrita previamente por Trump como un operativo en el que “las luces de Caracas se apagaron en gran parte gracias a una cierta pericia que poseemos”, sin detallar cómo se logró.
Además de hablar sobre el aparato, Trump volvió a mencionar la posibilidad de ejecutar “ataques terrestres” contra cárteles latinoamericanos, una postura que ha sido rechazada por varios gobiernos de la región al defender la soberanía de sus territorios. Ante la pregunta de si estas acciones podrían ocurrir en México, Venezuela o Colombia, el presidente respondió: “podría ser en cualquier lugar”.
Repercusiones y cuestionamientos
La revelación del uso de un arma clasificada ha suscitado reacciones diversas. Mientras Trump enfatiza su papel en neutralizar la capacidad defensiva venezolana, críticos y analistas militares advierten que no hay detalles públicos verificables sobre el “descombobulador” ni evidencia independiente de un arma completamente nueva, lo que podría sugerir confusión con otras tecnologías existentes o con capacidades de guerra electrónica. Las implicaciones diplomáticas de este tipo de declaraciones también generan inquietud ante posibles tensiones con aliados y adversarios globales.
Este anuncio se produce en un momento de tensiones geopolíticas amplias, en el que Estados Unidos continúa su ofensiva contra redes de narcotráfico y reafirma su compromiso con operaciones de seguridad más allá de sus fronteras.






