Morelia, Michoacán, a 19 de noviembre de 2025.- Un reportero encendió el debate sobre el uso de recursos en campañas políticas digitales al exhibir, a través de la plataforma X (antes Twitter), el presunto gasto millonario de un medio de comunicación en publicidad a favor de la senadora de Morena, Andrea Chávez.
En su publicación, el periodista señaló directamente a la página de esa red social Estado Mx como responsable de una intensa estrategia de anuncios en Facebook para posicionar a la legisladora. El mensaje se volvió viral por la cantidad de dinero que, de acuerdo con su denuncia, estaría detrás de la promoción.
Un medio llamado “Estado Mx” ha gastado más de 1 millón y medio de pasos en anuncios de facebook a favor de la senadora de Morena Andrea Chávez. La mayoría son encuestas y promoción personalizada de ella, ¿Quién paga estas encuestas y de Dónde sale el dinero? pic.twitter.com/AvTeps97j8
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) November 18, 2025
“Un medio llamado “Estado Mx” ha gastado más de 1 millón y medio de pasos en anuncios de facebook a favor de la senadora de Morena Andrea Chávez. La mayoría son encuestas y promoción personalizada de ella, ¿Quién paga estas encuestas y de Dónde sale el dinero?”, mencionó el reportero en su cuenta, acompañando el texto con una captura de pantalla de la biblioteca de anuncios de Meta.
El papel de Estado Mx en la promoción de Andrea Chávez
De acuerdo con la denuncia, Estado Mx no se limita a difundir información general, sino que habría asumido un rol activo en la promoción política de Andrea Chávez, con contenidos que la colocinfladaan en el centro de encuestas, mediciones de popularidad y publicaciones pagadas enfocadas en su imagen.
La página se presenta como un medio de comunicación, pero la intensidad y el tipo de anuncios exhibidos abren la discusión sobre si su función principal es informar o operar como vehículo de propaganda política de alto presupuesto.
Anuncios segmentados, encuestas y promoción personalizada
El reportero subrayó que la mayoría de los anuncios detectados en la plataforma de Facebook corresponden a encuestas y piezas de promoción personalizada dirigidas a públicos específicos, con el objetivo de posicionar a la senadora ante ciertos segmentos del electorado.
Este tipo de anuncios permite ajustar mensajes por edad, región, intereses e incluso comportamiento digital, configurando una campaña mucho más fina que la publicidad tradicional y, al mismo tiempo, más difícil de seguir para la ciudadanía en general.
Aunque la propaganda segmentada es una herramienta común en campañas modernas, el señalamiento del reportero pone el foco en el volumen de recursos que podrían estar movilizándose detrás de una sola figura política a través de un medio aparentemente “independiente”.
¿De dónde salen los recursos para la propaganda digital?
La pregunta central de la denuncia no sólo apunta al gasto, sino al origen del dinero. El propio reportero cuestionó: “¿Quién paga estas encuestas y de dónde sale el dinero?”, dejando en el aire la sospecha de que podrían existir recursos de procedencia opaca o no reportados ante las autoridades electorales.
En México, los partidos y aspirantes están obligados a registrar y transparentar sus gastos de campaña, incluyendo la publicidad en redes sociales. Sin embargo, cuando la propaganda se canaliza mediante páginas de “medios” o terceros, el rastreo se complica y los vacíos normativos se hacen evidentes.
La publicación del reportero pone justamente el acento en esa zona gris: el uso de plataformas digitales y supuestos medios de comunicación para financiar campañas de imagen sin que quede claro si esos recursos forman parte de la contabilidad formal de la vida político-electoral.
Exigen mayor transparencia en campañas políticas en redes
Tras la denuncia, usuarios de redes sociales retomaron el tema para exigir mayor transparencia en la contratación de anuncios políticos y para cuestionar el papel de Facebook y otras plataformas en la fiscalización de estos contenidos pagados.
El caso de Estado Mx y la promoción de Andrea Chávez se suma a una serie de episodios en los que la frontera entre contenido auténtico y la propaganda se vuelve cada vez más difusa, especialmente en el entorno digital, donde los anuncios pueden mezclarse sin aviso evidente con publicaciones orgánicas.
Debate público y posibles implicaciones rumbo a 2027
Aunque por ahora la denuncia se ha mantenido en el terreno del escrutinio público y del debate en redes sociales, el señalamiento podría tener implicaciones hacia futuras contiendas electorales, en particular si se comprueba que el gasto en anuncios no fue reportado ante las autoridades correspondientes.
El caso reaviva la discusión sobre la necesidad de actualizar las reglas del juego en materia de fiscalización de campañas y propaganda digital, así como de establecer límites claros al uso de medios y páginas de noticias como vehículos de promoción encubierta.
Mientras tanto, la pregunta planteada por el reportero sigue sin respuesta clara: ¿quién paga realmente los anuncios que inflan la imagen de figuras políticas en redes sociales y con qué recursos lo hace?






