Morelia, Michoacán, a 19 de febrero de 2026.- El columnista Salvador García Soto aseguró en su columna que el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla y otros funcionarios mexicanos les había sido retirada la visa para su ingreso a Estados Unidos.
El columnista sentenció que el gobierno de Estados Unidos ha cancelado, hasta el momento, un total de 57 visas a políticos y empresarios mexicanos, como parte de una estrategia de presión, señalamiento y sanción impulsada directamente por el Departamento de Estado. La medida ha sido comunicada de manera individual a los afectados mediante correos electrónicos oficiales del gobierno estadounidense, dijo el columnista.
El mandatario michoacano se limitó a decir al respecto: “Es falso”.
La estrategia de Washington contra perfiles considerados “indeseables”
De acuerdo con fuentes estadounidenses, la política de cancelación de visas se puso en marcha desde la administración de Donald Trump y se mantiene como un mecanismo para impedir el ingreso a territorio estadounidense de personas consideradas riesgosas o “indeseables”, ya sea por presuntos vínculos con la delincuencia organizada, posturas abiertamente antiestadounidenses o investigaciones en curso relacionadas con el narcotráfico.
Estas acciones forman parte de los seguimientos que realiza el Departamento de Estado de Estados Unidos, en el marco de investigaciones enfocadas en redes de narcopolítica y lavado de dinero, encabezadas por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Visas canceladas por presuntos vínculos con el narcotráfico
La cancelación de la visa estadounidense se ha convertido también en una forma de estigmatizar a personajes que, según las autoridades de ese país, podrían fungir como protectores, promotores o prestanombres de líderes criminales. Bajo la legislación estadounidense, cualquier relación política, propagandística o comercial con organizaciones catalogadas como terroristas puede derivar en la pérdida inmediata del documento migratorio.
Gobernadores, legisladores y funcionarios en la lista
De las 57 visas canceladas que asegura el columnista Salvador García Soto, al menos seis correspondían a gobernadores en funciones o exmandatarios estatales, militantes de Morena y del PRI, provenientes de entidades como Durango, Sinaloa, Baja California, Michoacán y Sonora. A ellos se suman dos priistas más, entre ellos un exsecretario de Estado del sexenio de Enrique Peña Nieto y un gobernador del sureste del país.
Asimismo, fuentes estadounidenses confirmaron que al menos siete senadores y siete diputados federales, en su mayoría de Morena, también perdieron su visa, junto con un par de integrantes del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum y varios alcaldes de municipios fronterizos.
Empresarios señalados por presunto lavado de dinero
En la lista de personas a las que se les canceló la visa supuestamente figuran también seis empresarios mexicanos, principalmente pequeños y medianos, a quienes las autoridades estadounidenses consideran presuntos operadores financieros o lavadores de dinero del narcotráfico, lo que les impide ingresar a Estados Unidos tanto por turismo como por actividades comerciales.
Silencio y reconocimiento público de algunos casos
Aunque todos los afectados han sido notificados oficialmente, la mayoría ha optado por guardar silencio y no reconocer públicamente la pérdida de su visa, ante el temor de quedar vinculados a investigaciones abiertas en Estados Unidos.
Entre las excepciones se encuentra la gobernadora de Baja California, quien reconoció la cancelación de su visa tras investigaciones relacionadas con los negocios de su exesposo, Carlos Torres. También aceptaron públicamente la medida el exgobernador priista de Guerrero, Héctor Astudillo; el alcalde de Nogales, Juan Francisco Gim; el edil de Matamoros, Mario Alberto López Hernández; la alcaldesa de Mexicali, Norma Alicia Bustamante; y el exfuncionario Hernán José Vega Burgos.
Viajes evitados y nuevas rutas turísticas
La pérdida o el riesgo de perder la visa estadounidense ha modificado los hábitos de viaje de numerosos políticos mexicanos. Como se observó en las recientes vacaciones decembrinas y se anticipa para Semana Santa, muchos de ellos han dejado de viajar a ciudades como Nueva York, Miami, San Francisco o Chicago.
Incluso figuras públicas como el senador Gerardo Fernández Noroña han optado por destinos europeos, en medio de versiones que apuntan a recomendaciones internas dentro del partido gobernante para evitar viajes a Estados Unidos por razones de seguridad política.
Los “desvisados”, bajo la lupa del país más poderoso
Analistas advierten que la cancelación de una visa estadounidense no sólo implica una restricción migratoria, sino una señal de alerta. Para Washington, quienes pierden este documento quedan bajo observación, en un contexto en el que Estados Unidos refuerza su ofensiva contra las redes criminales transnacionales y sus posibles aliados políticos o empresariales.






