México.- El llamado “evento de soberanía” de Morena en Querétaro derivó en polémica luego de que Santiago Nieto Castillo, titular del IMPI, calificara públicamente de “loca” a la senadora Lilly Téllez, en referencia a su postura sobre Estados Unidos.
La expresión evidenció un cambio de tono en el debate político: en lugar de confrontar ideas, se recurrió al insulto. Diversas voces señalaron que este tipo de descalificaciones no solo empobrecen la discusión democrática, sino que constituyen una forma de violencia política de género, al buscar desacreditar a una mujer mediante la burla y el estigma.
Analistas subrayaron que un servidor público está obligado a conducirse con templanza y respeto, ya que sus palabras, emitidas desde una posición de poder, no son inocuas. Al contrario, envían el mensaje de que la crítica se responde con humillación y no con argumentos.
La polémica dejó abiertas varias preguntas: ¿es este el proyecto político que se plantea para gobernar Querétaro?, ¿se entiende la “soberanía” como la libertad de insultar desde la tribuna?, ¿o como la capacidad de sostener un debate firme sin caer en la descalificación personal?






