Morelia, Michoacán, a 4 de noviembre de 2025.- Una columna del periodista Juan Veledíaz, publicada en El Sol de Sinaloa, señala que al mapear la red de intereses criminales que rodeaban al exalcalde de Aguililla, Adalberto Fructuoso Comparán Rodríguez —quien actualmente se encuentra preso en Estados Unidos— el nombre del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla apareció “en varias líneas de investigación” de la Drug Enforcement Administration (DEA) como uno de los sobrinos de la esposa de Comparán Rodríguez.
Según los informes, la esposa de Comparán, Anabel Bedolla Marín —tía del gobernador— habría facilitado dinero para la campaña a la gubernatura de Michoacán.
Zona de Tierra Caliente: epicentro del conflicto
La investigación militar y de inteligencia ubica al triángulo conformado por los municipios de Aguililla, Apatzingán y Tepalcatepec como el más conflictivo en Michoacán por la presencia de redes criminales, el uso de drones, explosivos improvisados y la extorsión sistemática a los productores de limón.
Se señala que la facción criminal Los Viagras está detrás del asesinato de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, ocurrido en un camino que comunica Apatzingán con la comunidad de Tepetates.
Documentos ‘hackeados’ refuerzan las sospechas
Entre los documentos militares filtrados tras la acción del colectivo Guacamaya se encuentra evidencia en la que Anabel Bedolla Marín aparece como interlocutora del grupo criminal encabezado por Nicolás Sierra Santana, alias “Curuco”.
Según los archivos, la tía del gobernador conocía bien a los líderes de las facciones criminales, con quienes actuaba como enlace político durante el proceso electoral de 2021.
Respuesta oficial y reacción pública
Tras el asesinato de Bernardo Bravo, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, y el secretario de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Ricardo Trevilla Trejo, sostuvieron una reunión con el gobernador Ramírez Bedolla en las instalaciones militares de Apatzingán, donde anunciaron un reforzamiento de la seguridad del gremio citrícola.
La presencia de un posible vínculo directo entre redes criminales, financiamiento de campañas y altos funcionarios del estado profundiza la crisis institucional de Michoacán.
“Las redes criminales tienen lobby político en los alcaldes y las sospechas rodean al gobernador”, argumentaron analistas consultados por El Sol de Sinaloa.
La opinión pública, además, coloca la gestión estatal en el ojo crítico mientras la violencia se recrudece y la confianza en las instituciones se deteriora.
¿Qué sigue en la ruta de la investigación?
El siguiente paso, según fuentes militares y de inteligencia citadas por Juan Veledíaz, será supervisar de cerca las líneas de indagación de la DEA y del Ejército en territorio michoacano, así como la integración de expedientes administrativos y penales que podrían involucrar a familiares del gobernador y a políticos locales.
De prosperar las investigaciones, se abriría un escenario de rendición de cuentas sin precedentes en el estado, con potenciales repercusiones electorales y legales.
Aún no hay procesos judiciales públicos que señalen directamente al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla como responsable, pero el entramado de relaciones familiares, políticas y criminales conforma una alarmante intersección entre el poder público y el crimen organizado.






