Morelia, Michoacán, a 6 de diciembre de 2025.- Búsqueda de firmas de aceptación, promesas incumplidas y negocios quebrados ha dejado la construcción del Cablebús en la zona nororiente de Morelia.
En los alrededores de la Central Camionera, el tránsito está detenido y apenas hay unos señalamientos que varios conductores ignoran y tienen intentar por otra vía. En la vía que rodea a la central camionera habrá un poste del Cablebús, otro más está en un espacio al interior de la central, en el Libramiento.
Atrás de la central comenzó hace unos días la construcción de otra de las 33 torres que realizará el gobierno de Michoacán para el paso elevado del Cablebús.

En esa zona, hay una boyante economía que se ha visto impulsada en los últimos años por la construcción del Estadio Morelos y la reasignación de la Central Camionera una vez que salió del centro. Sin duda, en la zona se han vivido tiempos mejores pero la llegada de la megaobra sin duda marca una esperanza enmarcada en la llegada de turistas y usuarios con el Cablebús.
La zona del Estadio Morelos estará más conectada con el centro de la capital michoacana.
‘Regáleme una firma’
La perforación ya había iniciado en la calle de Siempreviva esquina con Cunde Amor de la colonia Eduardo Ruiz. Las afectaciones hicieron cerrar una cenaduría que atendía a sus clientes en la calle en esa esquina, se dañaron los ductos de agua y se vieron afectadas las salidas del drenaje.
Uno de los dueños, quien rechazó a dar ante una grabadora su testimonio porque no quiere “problemas con el gobierno”, en vez de recibir alguna compensación económica le querían obligar a que firmara un documento, algo que rechazó.
“Me dijeron que firmara algo de que estaba de acuerdo. Yo ni sabía de que se trataba, la obra ya había empezado. Eso tendría que ser antes”, mencionó bajo condición de anonimato.
El poste del Cablebús ya está casi terminado, apenas falta quitar algunos señalamientos de advertencia en la zona.
Una vecina de nombre “Guadalupe”, asegura que las obras eran muy ruidosas y durante los meses que tuvieron los trabajos este sonido les generó estrés y desconocían el tiempo que durarían las obras. Las complicaciones más fuertes fueron cuando la construcción del poste para el Cablebús les cortó el suministro de agua.
“El ruido era muy fuerte y pues que a lo mejor sí escarbaron un poquito más allá de donde era el ras. Hasta el momento pues son como los únicos problemas que hemos tenido. Y pues creo que eso eso ha sido como lo único único fuerte que que nos hizo aquí el la problemática“, explica Guadalupe.
“Sí le comentaron a los dueños de la casa pues que si podían firmar y ellos se negaron porque dijeron que pues que no, que cómo iban a firmar porque de algún modo se iba a ver afectada la casa. Ellos no no firmaron nada”, asegura la vecina de la colonia Eduardo Ruiz.
No ha habido acercamiento para hacer alguna compensación a los vecinos, quienes se las tuvieron que arreglar solos para conseguir pipas de agua ante las excavaciones que provocaron problemas en las tuberías.
Adiós al deporte
Esta zona tiene alta incidencia delictiva. La unidad deportiva Primo Tapia era uno de los pocos sitios para hacer deporte. Hoy el sitio y calles aledañas se encuentra llena de materiales y maquinaria dispuestos en el sitio para la construcción de una de las 6 estaciones del Cablebús.
En las opiniones de Google Maps, los usuarios identifican el sitio como una área recretariva pero advierten que por las tardes y la noche es un sitio peligroso ya que en el lugar hay muchos drogadictos.
“Es un lugar que necesita mucha atención, pareciera que está olvidado de la mano de dios”, escribió Álvaro Chávez en el sitio.
Prometieron y prometieron… se fue el director que aceptó
“Emilio” es padre de una niña de segundo año en la Escuela Secundaria Técnica 100 ubicada en la Avenida Pedregal 1645. En el sitio, la obra del Cablebús se llevó buena parte de un área que utilizaban para que los jóvenes estudiantes practicaran deportes y fue cedida por las autoridades para la construcción de la obra.
“Se le prometió a la secundaria un auditorio y el arreglo de unos baños, pero hasta hoy en día no se ha realizado. Otra de las cuestiones, el director ya no está. Y como el trato fue con el director anterior y no tenemos director actualmente, no sabemos y desconocemos los padres de familia si en realidad lo van a hacer o no lo van a hacer”, explica Emilio.
El director argumentó que se jubilaría y ahora ya nadie sabe del trato con el gobierno de Michoacán para el arreglo de las instalaciones. La estación del Cablebús está a medio terminar y hay muchos alumnos que se han visto afectados por el polvo producto de las excavaciones en el sitio.
“Es mucha la contaminación que están haciendo para los alumnos por el polvo y hay muchísimos niños enfermos de los ojos, de la garganta, a lo cual no reciben ninguna atención o ninguna parte de gobierno nos ha apoyado con módulos para esos niños”, explica el padre de familia.
Entre promesas, así es como se realizan las obras del Cablebús en Morelia.






