Morelia, Michoacán, a 6 de enero de 2026.- En la acusación presentada por el gobierno de Estados Unidos contra Nicolás Maduro por cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína, México es señalado como eje logístico del llamado Cártel de los Soles.
El documento judicial, presentado el pasado 23 de diciembre, sostiene que el territorio mexicano no solamente se utilizó como país de tránsito para la cocaína sudamericana que iba hacia Estados Unidos, sino que operó como una plataforma logística clave para Cártel de los Soles, como se le conoce a la estructura criminal atribuida a altos mandos del régimen venezolano encabezado por Nicolás Maduro.
En el expediente se detalla que la droga procesada era enviada desde Venezuela hacia Estados Unidos a través de distintos puntos de transbordo en el Caribe y Centroamérica, incluyendo Honduras, Guatemala y México, los cuales, según la acusación, operaban bajo esquemas sistemáticos de corrupción.
El papel de los cárteles mexicanos en la acusación estadounidense
Dentro de las 25 páginas que conforman la acusación, el Cártel de Sinaloa y el de Los Zetas también son mencionados, lo que subraya la relevancia de las organizaciones criminales mexicanas en la red de tráfico descrita por las autoridades estadounidenses.
El documento judicial expone que estas organizaciones habrían colaborado de manera indirecta con el Cártel de los Soles para facilitar rutas, protección territorial y mecanismos de distribución de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos.
Periodo señalado: de Zedillo a López Obrador
Los señalamientos abarcan un periodo amplio que va de 1999 a 2020, es decir, desde el último año del sexenio de Ernesto Zedillo, pasando por los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, hasta el primer año de la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Según la acusación, durante esos años México habría mantenido un papel constante como punto estratégico dentro de la cadena de tráfico internacional de drogas operada desde Venezuela.
Red transnacional: puertos, rutas y corrupción
El expediente describe a México como un punto de enlace financiero, marítimo y operativo, en el que convergían redes criminales locales y transnacionales como el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa y Los Zetas.
Además, se argumenta que los puntos de transbordo en Honduras, Guatemala y México se sostenían en una “cultura de corrupción”, en la que los traficantes pagaban sobornos a funcionarios y políticos para garantizar protección y libre operación.
Pasaportes diplomáticos y vuelos oficiales desde México
Uno de los señalamientos más delicados incluidos en la acusación apunta a que Nicolás Maduro, cuando se desempeñaba como Ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Hugo Chávez, habría facilitado la venta de pasaportes diplomáticos a narcotraficantes que operaban en México.
De acuerdo con el documento, estos pasaportes eran utilizados para mover dinero producto del narcotráfico mediante vuelos oficiales o privados con cobertura diplomática, los cuales partían desde territorio mexicano sin ser revisados por las autoridades.
Estos hechos habrían ocurrido entre 2006 y 2008, periodo en el que Felipe Calderón encabezaba el Gobierno de México.
El Cártel de los Soles y el aparato del Estado venezolano
La acusación sostiene que el Cártel de los Soles opera desde el propio aparato del Estado venezolano, utilizando estructuras diplomáticas, empresas fachada y protección institucional para mover droga y recursos financieros a gran escala.
En uno de los pasajes más contundentes del expediente, el gran jurado federal señala que Maduro y su círculo cercano se habrían aliado con narcotraficantes del Cártel de Sinaloa y Los Zetas para distribuir toneladas de cocaína en territorio estadounidense, aprovechando rutas marítimas y aéreas que conectaban Venezuela, México y Estados Unidos.






