Morelia, Michoacán.- La confrontación política entre el Gobierno federal y la administración de Chihuahua sumó un nuevo capítulo. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, criticó a la gobernadora María Eugenia Campos Galván por revelar detalles de una conversación privada que sostuvo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El legislador consideró que divulgar ese intercambio fue un error que podría debilitar la confianza entre ambas funcionarias y dificultar futuros encuentros para tratar asuntos de Estado.
“En política es imprudencia e insensatez”, sostuvo Monreal, quien afirmó que, durante sus años en la vida pública, ha evitado hacer públicas conversaciones privadas con otros gobernantes.
La polémica detrás de la conversación
El encuentro entre Sheinbaum y Campos ocurrió el 19 de septiembre en Ciudad Juárez. La reunión estuvo relacionada con la participación de agentes estadounidenses en un operativo contra un presunto laboratorio de drogas en Chihuahua, un caso que abrió investigaciones sobre posibles irregularidades y responsabilidades dentro de las autoridades estatales.
De acuerdo con las versiones que ambas funcionarias han expuesto públicamente, Campos sostuvo que desconocía la participación de agentes de la CIA y responsabilizó a su entonces fiscal general, César Jáuregui.
La gobernadora hizo públicos detalles de aquella conversación durante entrevistas recientes, argumentando que necesitaba defenderse de los señalamientos en su contra.
Morena vincula la controversia con las elecciones de 2027
Monreal también relacionó las declaraciones de Campos con la próxima contienda por la gubernatura de Chihuahua, prevista para 2027.
El legislador afirmó que, a su juicio, Morena tiene posibilidades de ganar el estado y cuestionó las cifras electorales que la mandataria habría mencionado. Sin embargo, sus comentarios sobre las preferencias electorales fueron afirmaciones políticas y no estuvieron acompañados, en la conferencia citada, de información metodológica que permitiera comprobarlas.
Además, el coordinador morenista consideró que la revelación podría dificultar que la presidenta vuelva a sostener una conversación reservada con la gobernadora.
Una disputa que va más allá de la confidencialidad
El episodio ocurre en medio de acusaciones cruzadas relacionadas con el operativo en el que participaron agentes extranjeros y con señalamientos de presuntos vínculos con el crimen organizado dirigidos contra figuras políticas de Morena.
Esas acusaciones deben distinguirse de hechos judicialmente acreditados: cualquier señalamiento de posibles delitos requiere pruebas y la actuación de las autoridades competentes.
La controversia plantea dos asuntos centrales: la responsabilidad de los funcionarios al divulgar conversaciones institucionales y la necesidad de mantener canales de coordinación entre los gobiernos estatal y federal, incluso en medio de diferencias políticas.
Por ahora, las críticas de Monreal reflejan la postura de Morena frente a la decisión de Campos. Sus consecuencias sobre la relación entre ambas administraciones dependerán de cómo evolucionen las investigaciones y el diálogo institucional.






