Morelia, Michoacán.— ¿Qué le hace pensar al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla que puede imponer a su sucesor o sucesora en Michoacán cuando la historia moderna del estado dice claramente que otros no lo han logrado, se pregunta Alejandro Bribiesca, representante del PRI ante el Instituto Electoral del Estado de Michoacán (IEEM) en El Pódcast de Cuestiona.News.
“Arriaga Rivera no quería que fuera Carlos Gálvez. Luego hubo un interinato. Servando no quería que fuera Torres Manzo. Torres Manzo no quería que fuera Cuauhtémoc, Cuauhtémoc no quería que fuera Villicaña. Tinoco no quería que fuera Lázaro. Lázaro no quería que fuera Leonel. Leonel no quería que fuera Fausto. Jara no quería que fuera Silvano. Silvano no quería que fuera Alfredo. Todas estas personas tenían a otro. ¿Por qué cree Alfredo Ramírez que es más chingón que todos esos hombres que dije antes como para que él haga lo que estos políticos, de altura, como Torres Manzo, como Ausencio, como el mismo ingeniero Cárdenas (no pudieron)… ¿Por qué podría superarlos?”, se pregunta Bribiesca, abogado de profesión.
“Su ego le está jugando una mala pasada o es una jugada para traer marca y para que alguien más pase”, apunta.
“Me atrevería a decir que el último gobernador que puso a un sucesor y, aún tengo mis dudas, fue Dámaso Cárdenas, en los años 50. Yo estoy seguro que, de Torres Manzo para acá y tengo idea de que poquito antes, tampoco”, asegura.
El narco, de colaboradores a patrones
Los recientes incidentes sobre las acusaciones de vínculos con el crimen organizado por parte de Estados Unidos contra funcionarios mexicanos es la más grande piedra en el zapato para Morena.
“Sí, el problema es antiguo, pero la forma en que se atendió —y ahora hay un meme que me fascina, aunque también deje mal parado al PRI—. El narco empezó siendo colaborador, empleado del gobierno. Con el gobierno del PAN se volvieron socios del gobierno y con Morena se volvieron jefes del gobierno. Las tres están mal. Idealmente es cero tolerancia. Pero si tuviera que escoger el mal menor, prefiero cuando existían estos acuerdos que brindaban a lo mejor seguridad a la gente, no que ahora ya aquí mismo en Morelia no sabes, cuando sales, si te van a levantar, si te van a matar, hasta por un problema de tránsito”, expresa el también aficionado a la escritura.
La llamada oposición está en un momento en que tienen que aglutinarse para sacar a Morena fácil de la gubernatura… pero eso no va a pasar, lamenta Alejandro Bribiesca.
“Están en su discurso y están en su derecho, pero su participación no fortalece a la democracia, no fortalece a lo que necesita Michoacán. MC tiene la misma postura: Movimiento Ciudadano no está pensando en el 2027, MC piensa en el 2030. Si la oposición unida trabajara en un fin común, dándose sus pesos específicos y respetándose sus lugares de mayor votación y personajes con mayor arrastre, a Morena la desdibujaríamos de Michoacán.
“Pero no va a pasar eso. Va a pasar un MC por su lado. Probablemente un Movimiento (Independiente) del Sombrero por su lado, probablemente PRI y PAN juntos. En una de esas hasta PAN por su lado y PRI por su lado. ¿Qué va a pasar? Se va a atomizar tanto la votación que una persona con el 29 o 30% de la votación va a ganar. Va a ser legal: Sí. Va a ser legítimo, dificilmente. No sabemos quién va a ser el candidato del movimiento de la Cuarta Transformación”, expone.
Dice de manera contundente que quien diga en este momento que conoce el nombre del candidato o candidata a la gubernatura de la 4T está mintiendo.
“He visto que como 5 o 6 personas del movimiento transformador publican sus encuestas y van ganando. Entonces, ¿quién va perdiendo? Todos van ganando. ¿O hay seis gubernaturas de Michoacán en juego? Ahí lo que me dice es que esas cinco o seis personas que todas dicen ganar, sólo una está diciendo la verdad y los otros cinco están mintiendo tratando de generar una narrativa. Están utilizando las encuestas como mera publicidad. Las encuestas serias ni se publican. Se utilizan para la toma de decisiones”, asegura el abogado.
El PRI, dispuesto a unirse
En el caso del PRI Michoacán, sí está dispuesto a una unión con otros partidos, siempre y cuando se respete su posición en el tablero electoral.
“Hay toda la disposición del PRI. Siempre y cuando se nos dé el peso específico. ¿Qué es el peso específico? La primera fuerza electoral de Michoacán es Morena; la segunda fuerza electoral de Michoacán es el PAN. La tercera fuerza electoral es el PRI. Si el dos y tres, los más fuertes, se juntan, se tienen que repartir, aunque se oiga feo, es la realidad, son acuerdos, es política, se tienen que ordenar, se tienen que organizar, se tienen que otorgar responsabilidades, derechos y obligaciones.
“Los dos cargos más importantes son gubernatura y la presidencia de la capital (Morelia). Por lógica, la fuerza más grande debe llevar mano, qué diga primero qué quiere, si quiere la gubernatura”, explica.
Una alianza en la que no se apoyen verdaderamente no es posible con el tricolor, indica el representante del Revolucionario ante el IEEM.
“Si nada más quieren nuestros votos, sin darnos el respeto político electoral que merecemos… tendremos que plantearnos bien y poner por delante a Michoacán y poner por delante a México sin denigrar nuestra militancia. Pedirles que voten por candidatos de Acción Nacional cuando la militancia de Acción Nacional luego no vota por nuestros candidatos… no está fácil, pero hay toda la disposición del PRI”, afirma.
Revisa la conversación completa en El Pódcast de Cuestiona.






