Mundo.- El presidente de Colombia desató una intensa polémica luego de comparar el estilo de vida en Cuba con el de una ciudad de Estados Unidos, declaraciones que rápidamente generaron reacciones encontradas en distintos sectores políticos y sociales de la región.
Durante su pronunciamiento, el mandatario planteó una reflexión sobre los modelos sociales y económicos que predominan en ambos territorios, lo que abrió un debate público sobre las condiciones de vida, el desarrollo económico y las libertades en la isla caribeña frente a las de una ciudad estadounidense. Sus palabras fueron interpretadas por algunos como una crítica directa a las desigualdades estructurales del modelo capitalista, mientras que otros las consideraron una visión simplificada de realidades complejas.
Miami-Cuba
Simpatizantes del presidente respaldaron su postura al señalar que la comparación busca evidenciar las diferencias en el acceso a derechos básicos, servicios públicos y cohesión social. No obstante, críticos cuestionaron el alcance de sus declaraciones, especialmente en el contexto de la profunda crisis económica y migratoria que atraviesa Cuba, marcada por la escasez de alimentos, medicamentos y la salida masiva de ciudadanos hacia otros países.
Analistas políticos advirtieron que el debate va más allá de una simple comparación y refleja una discusión de fondo sobre los distintos modelos de desarrollo en América Latina y su relación con Estados Unidos. Asimismo, subrayaron que este tipo de afirmaciones pueden tener implicaciones diplomáticas y reavivar posturas ideológicas polarizadas en la región.
Hasta el momento, el gobierno colombiano no ha emitido una aclaración adicional, mientras la controversia continúa alimentando el debate público en redes sociales y medios de comunicación.






