Morelia, Michoacán, a 14 de enero de 2026. — Los tradicionales propósitos de año nuevo, especialmente aquellos relacionados con bajar de peso, comer sano y hacer ejercicio, pueden convertirse en un detonante de ansiedad e inestabilidad emocional para una parte importante de la población mexicana, de acuerdo con diversos estudios y especialistas en salud mental y nutrición.
Bajar de peso, el propósito más común y el más estresante
De acuerdo con la macroencuesta Statista Consumer Insights, entre los principales deseos de los mexicanos al iniciar el año se encuentran hacer ejercicio, comer de manera más saludable y perder peso. Estos objetivos, aunque bien intencionados, suelen estar acompañados de altas expectativas y presiones personales que no siempre se cumplen.
Dietas estrictas y ansiedad tras las fiestas decembrinas
Después de los excesos propios de las celebraciones decembrinas, iniciar dietas estrictas para “compensar” los hábitos alimenticios previos genera ansiedad en 4 de cada 10 personas, lo que puede derivar en una etapa de inestabilidad emocional, advirtieron especialistas en psicología y nutrición.
Esta situación se intensifica cuando el enfoque se centra únicamente en el número que marca la báscula, sin considerar los efectos emocionales y mentales que conlleva la restricción extrema de alimentos.
El invierno y la salud mental: un factor poco considerado
Investigaciones consultadas por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO) señalan que durante el invierno la reducción de la luz natural altera el reloj biológico, así como los niveles de serotonina y melatonina, neurotransmisores clave para el estado de ánimo.
Esta disminución de la exposición solar contribuye a síntomas depresivos y puede agravar el impacto emocional de los propósitos de año nuevo, especialmente aquellos relacionados con la imagen corporal.
El regreso a la rutina y el impacto económico
A estos factores se suma el retorno a la rutina laboral y escolar, así como el estrés económico derivado de los gastos de fin de año, elementos que incrementan la presión emocional en las primeras semanas de enero.
Especialistas en salud mental coinciden en que este conjunto de variables crea un escenario propicio para la frustración y el abandono temprano de los objetivos planteados.
Alimentación equilibrada y salud mental, un binomio inseparable
Expertos en nutrición subrayan que cuidar la alimentación no debe reducirse a seguir dietas extremas o restrictivas. Un artículo del Instituto Raimon Gaja, de España, advierte que estos regímenes pueden resultar peligrosos tanto a nivel físico como psicológico, al propiciar ciclos de culpa, compensación y posibles trastornos de la conducta alimentaria.
Los especialistas coinciden en que, si el enfoque no es sostenible ni equilibrado, es probable que las personas regresen a los mismos hábitos que intentaban modificar.
Recomendaciones médicas para un inicio de año saludable
Médicos y nutriólogos recomiendan adoptar una alimentación equilibrada que incluya mayor consumo de fibra, disfrutar la comida sin sufrimiento, controlar las porciones y reducir productos ultraprocesados.
Además, sugieren beber suficiente agua simple, dormir lo necesario y realizar actividad física de forma regular, siempre considerando la salud mental como un componente central del bienestar integral.






