Ciudad de México.– Tras una extensa sesión que se prolongó hasta la mañana de este jueves, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal 2026, al que se le realizaron 12 modificaciones puntuales para reasignar recursos hacia rubros prioritarios como la educación, el medio ambiente y otros sectores estratégicos.
Durante el debate, los legisladores revisaron las adecuaciones planteadas, que implican el ajuste de partidas específicas dentro del marco del proyecto original del gobierno federal. Las modificaciones buscan, por ejemplo, aumentar el gasto para la educación pública, fortalecer programas de protección ambiental y mejorar la atención de servicios sociales.
De acuerdo con los documentos oficiales del paquete económico, el PEF 2026 proyecta un monto total de poco más de 10.1 billones de pesos, lo que representa un incremento en términos nominales respecto al presupuesto previo. Durante su entrega al Legislativo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público señaló que el proyecto garantiza los derechos sociales, los servicios públicos esenciales y la inversión, sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
Las 12 modificaciones aprobadas por los diputados reflejan un esfuerzo por adaptar el presupuesto a prioridades legislativas y sociales. Aunque no todas las partidas se detallaron públicamente en su dimensión exacta por modificación, se estima que la reasignación favorece especialmente a los sectores de educación, medio ambiente y políticas sociales, de acuerdo con declaraciones de legisladores participantes.
Con este paso formal, el PEF 2026 queda autorizado para entrar en vigor a partir del 1 de enero del próximo año, con los nuevos lineamientos de gasto establecidos por la Cámara de Diputados. El proceso de aprobación respeta el mandato constitucional que otorga a la Cámara de Diputados la facultad exclusiva de aprobar el presupuesto de egresos.
Contexto y retos:
La aprobación llega en medio de un entorno económico de moderado crecimiento y ajustes fiscales, donde el gobierno busca combinar expansión del gasto social con responsabilidad hacendaria. Algunas voces críticas han señalado que, aunque el monto global es históricamente alto, los márgenes de maniobra para inversión y nuevos programas podrían verse limitados por elevados gastos comprometidos previamente.
Además de la aprobación sustancial, el proceso legislativo incluyó una maratónica sesión, lo que resalta la tensión y complejidad de los debates presupuestarios en la Cámara.
En resumen, el PEF 2026 queda aprobado con modificaciones que reflejan ajustes hacia educación, medio ambiente y políticas sociales, y ahora el reto será su ejecución efectiva, así como que los recursos reasignados cumplan con los objetivos anunciados por las autoridades.






