Xalapa, Veracruz. El Partido del Trabajo (PT) emitió una fuerte denuncia pública contra lo que calificó como una campaña de intimidación y coacción política en contra de sus presidentes municipales en Veracruz, situación que ha derivado en la pérdida de varios ediles que habían ganado en las elecciones locales bajo las siglas del partido.
En conferencia de prensa, Ramón Díaz Ávila, comisionado político nacional del PT en Veracruz, aseguró que de los 29 alcaldes que ganó el PT en la pasada elección municipal, al menos cinco ya han cambiado su militancia y se han incorporado a Morena, el partido gobernante. Según Díaz Ávila, estos traspasos no han sido voluntarios, sino resultado de presiones directas, ofertas condicionadas de obras públicas y mayor apoyo económico, así como la supuesta negación de acceso a dependencias gubernamentales para gestionar recursos en favor de sus municipios.
“No se van solos, lo han hecho bajo presiones aunque digan lo contrario”, afirmó el dirigente petista, señalando que estas prácticas están generando malestar entre la militancia y ponen en riesgo la autonomía de los partidos políticos.
Reacción del PT: sin coaliciones en elecciones extraordinarias
Debido a este escenario, la dirigencia estatal del PT anunció que no conformará ninguna coalición ni con Morena ni con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para la elección extraordinaria programada para el 29 de marzo en Tamiahua. La postura, informó Díaz Ávila, es competir en solitario para evitar confusiones entre el electorado y preservar la identidad del partido.
La decisión representa un giro significativo después de años de alianzas entre el PT, Morena y el PVEM dentro de la llamada coalición “Juntos Hacemos Historia”, especialmente en contiendas pasadas en Veracruz y otras entidades del país.
Tensión política y próximos pasos
El PT también ha solicitado una reunión con el secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued, para exigir respeto a sus alcaldes electos y discutir las acciones que han motivado las salidas hacia Morena. La dirigencia petista sostiene que estos movimientos no sólo debilitan al partido, sino que también podrían afectar acuerdos electorales para procesos futuros, incluyendo los comicios de 2027.
Por su parte, líderes estatales y representantes de otros partidos han señalado que la política de cambios de militancia no es un fenómeno aislado en Veracruz, sino parte de una recomposición más amplia del mapa político estatal tras los comicios recientes.






