Durante la conferencia matutina, el director general del Instituto, Zoé Robledo, también admitió dificultades en la programación de operaciones, consultas de especialidad, surtimiento de recetas y atención en urgencias.
La mandataria explicó que comenzó a supervisar personalmente con mayor intensidad el funcionamiento del sistema hace aproximadamente mes y medio. El periodo coincide con las protestas de trabajadores del Seguro Social por carencias hospitalarias y demandas de mejores condiciones laborales.
Faltan especialistas en turnos vespertinos y nocturnos
Sheinbaum reconoció que algunos hospitales carecen de médicos especialistas suficientes para cubrir determinados horarios. Robledo, por su parte, explicó que existen plazas vacantes que no han podido ocuparse por falta de aspirantes.
“Esto es muchas veces para los turnos, nocturnos, turnos vespertinos, donde no hay los especialistas necesarios”, mencionó la Presidenta.
La insuficiencia de personal forma parte de los problemas identificados en la revisión de los servicios médicos del Instituto.
Insumos disponibles no llegan a las áreas de atención
Otro de los obstáculos reconocidos es la distribución interna de materiales médicos. De acuerdo con la mandataria, algunos insumos permanecen en almacenes o farmacias y no llegan oportunamente a los espacios donde se atiende a los pacientes.
“A veces los insumos para operar o para atender a los pacientes en cada piso están en la farmacia en el almacén del hospital o en los almacenes del IMSS y no hay la suficiente comunicación para que puedan llegar a su lugar en el momento que se necesite”, reconoció.
Sheinbaum también señaló que se detectaron hospitales con equipos médicos faltantes y camas que necesitan reemplazarse debido a su antigüedad.
Cirugías y consultas acumulan demoras
La espera de meses para recibir una intervención quirúrgica fue otro de los puntos abordados. Robledo confirmó que hay derechohabientes con operaciones programadas para fechas lejanas y otros que todavía no cuentan con una cita.
Al referirse a la atención de ese rezago, el funcionario sostuvo:
“Esto nos va a permitir que alguien que ha estado esperando su cirugía o que ya tiene una fecha, pero es demasiado lejos pueda atenderse”.
En las consultas de especialidad, el director del IMSS describió una práctica que afectaba la continuidad de la atención al cierre del año: las agendas dejaban de admitir citas y los pacientes eran reprogramados para los primeros meses del siguiente.
“Las agendas en diciembre era muy común que se empezarán a cerrar entonces en diciembre te cancelaban la cita y te ibas hasta enero o a veces hasta febrero”, explicó Robledo.
Vigencia de recetas complicaba el acceso a medicamentos
El director general también reconoció dificultades administrativas para surtir medicamentos. Cuando una receta superaba las 72 horas de vigencia sin que el paciente recibiera el tratamiento, era necesario regresar a consulta para obtener otra prescripción.
“Era verdaderamente un problema en muchos casos que por alguna razón el cuarto día se iba a surtir. El medicamento era una burocracia terrible”, admitió.
El procedimiento obligaba a los derechohabientes a realizar un trámite adicional incluso cuando el medicamento podía estar disponible después del vencimiento de la receta.
Urgencias enfrenta falta de mobiliario y mantenimiento
En las áreas de urgencias, Robledo reconoció que se utilizaban sillas y espacios improvisados para mantener a pacientes en observación, ante la falta de mobiliario adecuado.
Las deficiencias identificadas también abarcan el mantenimiento de elevadores, calderas, sistemas de aire acondicionado y otros equipos necesarios para la operación de los hospitales. Estos pendientes se suman a las necesidades de sustitución de camas y disponibilidad de equipo médico señaladas durante la conferencia.
Persisten pendientes laborales y saturación de unidades
En materia laboral, se reconoció que 7 mil 378 trabajadores contratados temporalmente durante la pandemia de COVID-19 todavía no contaban con una plaza definitiva.
Las protestas del personal también estuvieron vinculadas con el incremento salarial de 6.8 por ciento originalmente acordado, que fue rechazado por sectores inconformes que exigieron mejores condiciones laborales.
Robledo encabeza el IMSS desde el 22 de mayo de 2019, cuando asumió el cargo durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y continuó al frente del organismo en la administración de Sheinbaum.
Los problemas de capacidad y atención tienen antecedentes documentados. El Programa Institucional del IMSS 2025-2030 registró 156 unidades de medicina familiar saturadas, con más de 4 mil 800 derechohabientes por consultorio.
El documento también consignó 319 mil 715 quejas relacionadas con demoras o negativas de atención acumuladas entre 2009 y 2024.






