Moscú, Rusia – El gobierno ruso anunció que desconectará parcialmente su internet del resto del mundo durante las elecciones de 2026, en una medida que las autoridades justifican como una estrategia para “proteger la soberanía digital” y evitar la injerencia extranjera.
La decisión se formalizó a través de la resolución 1667, que otorga al Servicio Federal de Supervisión de Comunicaciones, Tecnología de la Información y Medios (Roskomnadzor) la facultad de restringir, redirigir o bloquear por completo el tráfico de internet interno, en coordinación con el Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Ministerio de Desarrollo Digital.
A partir del 1 de marzo de 2026, Rusia podrá activar el llamado “Runet soberano”, un sistema que permite operar una red nacional independiente, desconectada del resto de la infraestructura global. La supervisión quedará bajo control directo del Estado, lo que implica que todo el flujo de información dentro del país podría ser monitoreado y filtrado.
El Kremlin argumentó que la medida busca blindar el proceso electoral ante posibles amenazas, como ciberataques, sabotajes digitales, pérdida de conexión con redes internacionales o difusión de contenido considerado “prohibido”.
Sin embargo, expertos y organizaciones de derechos digitales advierten que la decisión profundiza el aislamiento informativo de Rusia y abre la puerta a una censura total. Algunos analistas comparan el modelo con el “Gran Cortafuegos” de China, en el que el gobierno controla casi por completo el acceso a internet global.
Con esta resolución, el Kremlin refuerza su control sobre el flujo de información en un año electoral clave, donde la conectividad —y la narrativa— estarán bajo estricta vigilancia estatal.






