Morelia, Michoacán.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, visitará este sábado 24 de octubre el municipio de Apatzingán, Michoacán, en medio de los reclamos de habitantes que exigen mayor atención ante la violencia que afecta a comunidades de Tierra Caliente.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó la visita y señaló que la agenda presidencial contempla actividades en el estado durante el fin de semana. De acuerdo con la agenda pública difundida, Sheinbaum encabezará en Apatzingán, a las 10:30 horas, un evento del programa Finabien Mujeres. El domingo tiene previsto acudir a Morelia para una actividad relacionada con Vivienda para el Bienestar. <Cite refs={[“turn187568search2″,”turn187568search11″,”turn187568search12”]}/>
La visita a Apatzingán representa su primer recorrido oficial por este municipio desde que asumió la Presidencia, según reportes de medios locales. <Cite refs={[“turn187568search9″,”turn187568search6”]}/>
Una visita en medio de los reclamos por seguridad
La llegada de la mandataria ocurre después de que, durante su conferencia del 19 de octubre, se le cuestionara sobre las denuncias de habitantes de la región relacionadas con la presencia de minas explosivas, ataques con drones, balaceras y desplazamientos forzados.
En esa ocasión, Sheinbaum negó que exista una instrucción para que las fuerzas federales no intervengan ante delitos y sostuvo que los elementos deben actuar conforme a sus atribuciones y a la ley. También manifestó su disposición a visitar Apatzingán para dialogar con las personas afectadas. <Cite refs={[“turn187568search0″,”turn187568search1”]}/>
La violencia en la región ha generado preocupación por la seguridad de las comunidades, particularmente tras reportes de ataques que han afectado a civiles, incluidos menores de edad.
¿Qué se espera de la visita?
Aunque la gira contempla actividades relacionadas con programas federales, el contexto de inseguridad coloca sobre la mesa las demandas de la población: mayor protección, atención a las víctimas, investigación de los ataques y condiciones para que las familias puedan permanecer en sus comunidades sin temor.
La presencia presidencial representa una oportunidad para escuchar directamente a los habitantes y dar seguimiento a sus denuncias. Sin embargo, el alcance de la visita dependerá de los compromisos que se establezcan y de las acciones concretas que se implementen después.






