Washington / Ottawa.— El presidente de Estados Unidos lanzó una advertencia directa al primer ministro de Canadá, Mark Carney, al acusarlo de intentar convertir a su país en un “punto de entrada” para que China coloque bienes y productos en el mercado estadounidense.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que si Carney “cree que va a convertir a Canadá en un punto de entrada para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, en un mensaje que refleja el endurecimiento del discurso comercial de Washington frente a Pekín y sus socios.
La respuesta del primer ministro canadiense no se hizo esperar. Carney sostuvo que los canadienses son los “dueños en su propio hogar” y subrayó que Canadá puede convertirse en un ejemplo de que las naciones no tienen por qué ceder ante las tendencias autocráticas a nivel global.
El intercambio de declaraciones evidencia un nuevo episodio de tensión entre ambos países, en un contexto marcado por la rivalidad económica entre Estados Unidos y China y por los debates sobre soberanía, comercio internacional y cadenas de suministro en América del Norte.






