Morelia, Michoacán.— Una investigación aplicada del profesor-investigador Sergio Arturo Bárcena Juárez, del Tecnológico de Monterrey, identificó una fuerte concentración del gasto público adjudicado en México, así como vacíos de información y obstáculos operativos que limitan la competencia en los procesos de contratación gubernamental.
El análisis, elaborado con registros históricos de CompraNet, ComprasMX, INEGI, datos abiertos y entrevistas con perfiles del sector público y privado, revisó el periodo 2010-2024 y detectó que sólo 500 proveedores, equivalentes al 0.17% del total nacional, concentran el 50% de todo el presupuesto público adjudicado.
500 proveedores concentran la mitad del presupuesto
De acuerdo con los hallazgos, el universo revisado incluye 286 mil 669 proveedores registrados en CompraNet. Sin embargo, la distribución del dinero público muestra una concentración radical: apenas 500 empresas acaparan la mitad de los recursos adjudicados.
El estudio también señala que ese grupo concentra 288 veces más dinero del que le correspondería bajo una distribución proporcional equitativa. Además, sólo 100 proveedores, equivalentes al 0.03% del total, retienen el 30.8% de los montos contratados por el gobierno en el país.
Licitaciones son menos, pero concentran más dinero
La investigación expone una paradoja dentro de la contratación pública. En 2023, la Administración Pública Federal registró 325 mil 352 contratos. De ese total, las adjudicaciones directas representaron el 81% de los contratos, pero solo el 37% del monto.
En contraste, las licitaciones públicas fueron apenas el 14% de los contratos, aunque concentraron casi el 60% del dinero. En promedio, una licitación pública fue 9.4 veces mayor en monto que una adjudicación directa.
CompraNet arrastra vacíos de información
El informe advierte que publicar documentos en PDF no necesariamente equivale a transparencia útil. En la base histórica de CompraNet se encontrarton 349 mil 557 contratos con la descripción “sin dato”, 5 mil 340 sin proveedor identificado, 5 mil 182 sin monto verificable y mil 473 con monto cero.
Además, en los programas anuales de ComprasMX, entre 2021 y 2024, el 99.94% de los registros omitió incluir el monto estimado de la compra, lo que limita la posibilidad de auditar la planeación del gasto público.
Barreras operativas frenan la competencia de PYMES
El estudio también documenta costos y fricciones que afectan la participación de proveedores, especialmente pequeñas y medianas empresas. Entre las barreras encontradas se encuentran propuestas físicas de 500 a 600 hojas, costos técnicos de hasta 250 pesos por hoja y bases públicas que van de 800 a 8 mil pesos.
A ello se suman ventanas de participación reducidas, procesos internos prolongados y descalificaciones por detalles formales, como presentar firmas con tinta negra cuando las bases solicitaban tinta azul.
La carga administrativa también impacta al personal: un procedimiento ordinario puede consumir el trabajo de al menos cinco personas durante tres semanas, mientras que en sectores complejos, como salud, se reportan hasta 100 personas trabajando durante dos semanas para cerrar una sola compra.
La herramienta SmartLicit, IA para ordenar licitaciones
Frente a este escenario, fue presentada SmartLicit en el Campus Santa Fe del Tecnológico de Monterrey, una plataforma que busca ordenar oportunidades, precios, expedientes y trabajo legal mediante trazabilidad, evidencia e inteligencia artificial supervisada por humanos.
La herramienta se estructura en tres familias: Smart, dirigida a proveedores, PYMES y profesionales; Gov, enfocada en instituciones públicas; y Enterprise, pensada para compradores privados que gestionan RFQ, RFP, concursos y contratos.
“SmartLicit parte de una premisa simple: la información pública, los documentos y los precios no sirven si están dispersos, incompletos o imposibles de comparar. Nuestra plataforma busca convertir ese desorden en trabajo trazable, accionable y supervisable, para que proveedores, instituciones y compradores privados puedan tomar mejores decisiones sin reemplazar el criterio humano ni la responsabilidad profesional”, menciona Francisco Méndez, Head of Product para SmartLicit.
La empresa sostiene que su tecnología no sustituye decisiones públicas, firmas, adjudicaciones ni asesoría legal o fiscal definitiva. Su función, de acuerdo con el planteamiento presentado, es asistir en lectura, clasificación, alertas, cálculos, matrices y borradores, siempre bajo validación humana.






