Morelia, Michoacán, a 23 de agosto de 2025.— La presencia de agentes federales en estacionamientos de Home Depot en el sur de California ha convertido estos espacios en puntos de riesgo para jornaleros indocumentados que acuden diariamente en busca de empleo.
Operativos sorpresa contra trabajadores indocumentados
En las últimas semanas, agentes de inmigración con equipo táctico han desplegado operativos en estacionamientos de Home Depot en ciudades como North Hollywood y Alhambra. Durante las acciones, jornaleros fueron detenidos mientras organizadores comunitarios exigían ver órdenes judiciales y trataban de documentar lo sucedido.
El caso que sacudió a la comunidad
La tensión creció tras la muerte de Roberto Carlos Montoya Valdez, jornalero guatemalteco que falleció al huir de un operativo en Monrovia. Montoya corrió hacia una autopista cercana y fue atropellado, de acuerdo con NBC News. “Él vino a trabajar duro. Mi tío no era un criminal”, aseveró su sobrina Mariela Méndez durante una vigilia en su memoria.
Home Depot se deslinda de las redadas
La empresa emitió un comunicado en el que aseguró que no recibe avisos previos de las acciones migratorias. “En muchos casos, no sabemos que ocurrieron detenciones hasta que ya terminaron”, argumentó la compañía. Además, señaló que está obligada a cumplir con todas las regulaciones locales y federales en los mercados donde opera.
Testimonios de miedo y resiliencia
Jornaleros que han presenciado las redadas aseguran que viven con ansiedad permanente. “¿Qué puedes hacer? En este país no te puedes quedar en casa. Necesitas dinero para tus hijos, para la renta, para la comida”, mencionó Arturo, un trabajador con más de 25 años en Estados Unidos.
Otros como José, amigo de Montoya, narran que volver al lugar de los hechos es doloroso, pero no tienen otra alternativa. “Nos conocemos todos, somos iguales”, expresó entre lágrimas.
Organización comunitaria y resistencia
Colectivos como la National Day Laborers Organizing Network patrullan estacionamientos y esquinas cercanas para alertar a trabajadores sobre la presencia de agentes migratorios. “Muchos prefieren seguir trabajando porque si se quedan en casa sienten más miedo e impotencia”, explicó Nancy Meza, organizadora del movimiento.
El dilema de permanecer o regresar
Para algunos, la opción de regularizarse o regresar a sus países de origen se percibe como inaccesible. Arturo señaló que el proceso de ciudadanía es costoso y prolongado. Mientras tanto, asegura que seguirá trabajando seis días a la semana para mantener a sus hijos y darles oportunidades educativas. “Todo lo que puedes hacer es trabajar para sobrevivir. Migración o no, la gente sale porque tiene que comer”, concluyó.






