Morelia, Michoacán.— Una adicción impacta a toda una familia e incluso a toda la sociedad, por ello es muy importante entenderlo, darse cuenta a tiempo y aceptar que se requiere de un tratamiento profesional para salir adelante, explica la psicóloga Aylín Duarte, especialista en tratamiento de adicciones en El Pódcast de Cuestiona.
“Aún cuando hay mucha resistencia siempre cuando la familia logra ver el problema, incluso el paciente, cuando el paciente logra ver el problema de la adicción, ellos quieren cubrirlo y hacerlo ver como un consumo de uso y no de adicción. Entonces, yo creo que uno de los indicadores más importantes tiene que ver con que ya no pueden integrarse a sus actividades cotidianas”, expone la especialista.
“Hay muchos problemas en la familia, hay muchos problemas en el trabajo. De hecho, no conservan los trabajos. Hay muchas situaciones con la pareja, con los hijos, empieza a ser un riesgo para él, empieza a ser un riesgo para la familia y evidentemente para la sociedad, están fuera de control y se colocan en muchas situaciones de riesgo constantemente”, apunta.
Aylín Duarte es parte del proyecto Adictas al aire, un pódcast con profesionales de la salud en el que explican algunos temas relevantes del tratamiento para el consumo de sustancias. El pódcast está disponible en el canal de YouTube Adictas al Aire, que ya cuenta con tres episodios.
Existen diferentes condiciones en la utilización de sustancias y cada una tiene sus propias complejidades, por ello se requiere un tratamiento diferente para cada persona.
“Hay una diferencia entre el uso, el abuso y después encontramos ahora sí el tema de la adicción y el comportamiento justamente nos deja ver esa diferencia. Cuando el paciente tiene un consumo de uso, no es tan marcada esta disfuncionalidad de la que yo te estaba justamente hablando. Hablamos de adicción cuando es muy marcado a ciertas tendencias, ciertas conductas. Ejemplo, la dependencia a esta sustancia, la incapacidad o la baja tolerancia a vivir sin ella y además de que empieza a ser una necesidad conseguirla, consumirla, poder incluso adquirirla”, afirma la experta.
“Me decía un paciente, aunque no me tome el alcohol, pero necesito tener el refrigerador lleno. Es una necesidad extrema saber que eso va a estar saciado en el momento que el cuerpo lo pida, lo necesite. A lo mejor otra forma de ejemplificarlo que ya ahí es muy evidente es que se empieza a vivir en función de ese consumo. Toda tu vida, tu entorno, empieza a girar para cubrir la necesidad de ese consumo”, apunta.
La importancia de la familia en el proceso
En El Pódcast de Cuestiona, la especialista comentó que la familia es muy importante como parte del apoyo para poder superar una adicción a una sustancia. Incluso, se ponen en riesgo lazos familiares que solamente tienen que ver con la relación con el posible adicto.
“No solamente se quebranta la relación entre el paciente con adicción y el familiar, sino que muchas veces se quebranta la relación entre los miembros de la familia que no son los consumidores”, explica.
“Si tenemos un hijo que es el miembro de la familia que tiene el consumo, también se quebranta incluso la relación entre papá y mamá o la relación entre los papás y la familia extensa. Hay un quiebre muy grande entre la forma de relacionarse de todos los miembros de la familia”, expone.
En un tratamiento integral de una adicción también se trabaja en la reparación de estas relaciones familiares.
“Está muy normalizado el consumo del alcohol, el consumo del tabaco, el consumo de mariguana, entonces empiezan a verlo como un comportamiento normal, un cúmulo de conductas que terminan viéndolo como algo normal. Sin embargo, creo que sí hay muchas banderas rojas que se presentan en el consumo y también depende de cuál es la sustancia de consumo, pero la disfuncionalidad es algo que viene a mostrarle a la familia que algo está fuera de control y que necesitan intervenir”, detalla.
“La disfuncionalidad en el tema laboral, la disfuncionalidad funcionalidad en el tema familiar y yo creo que en todos los ámbitos de de la vida del adicto ya no hay una funcionalidad”, asegura la psicóloca Aylín Duarte.






