Morelia, Michoacán. Las diferencias al interior de Morena en Michoacán quedaron expuestas públicamente luego de que el exdiputado local Juan Pablo Puebla lanzara fuertes críticas contra el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla por la manera en que se organizó una reciente asamblea informativa del partido en la entidad.
De acuerdo con Puebla, el encuentro, que tenía como objetivo informar sobre temas políticos y de organización interna de Morena, terminó convirtiéndose en un acto dominado por funcionarios del gobierno estatal, quienes fueron colocados en el templete en lugar de militantes y representantes de la base partidista.
El exlegislador acusó que el gobernador privilegió la presencia de su gabinete y colaboradores cercanos, lo que —a su juicio— desvirtúa el espíritu de las asambleas partidistas y las transforma en espacios de promoción gubernamental, más que en foros de deliberación política.
“Las asambleas de Morena deben ser espacios donde militantes y ciudadanos escuchen propuestas y resoluciones del partido. No pueden convertirse en escenarios donde funcionarios del gabinete suban a la plataforma a hablar de sus propias funciones”, expresó Puebla en declaraciones difundidas a través de redes sociales, donde el video de sus señalamientos ha tenido amplia circulación.
Puebla sostuvo que estas prácticas contravienen los principios fundacionales de Morena, los cuales promueven la participación de las bases y buscan evitar el uso de recursos públicos con fines políticos. Añadió que este tipo de acciones profundizan las divisiones internas y generan inconformidad entre militantes y simpatizantes del movimiento.
Hasta el momento, ni el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ni su equipo de comunicación han emitido una postura oficial respecto a las críticas, lo que ha incrementado las especulaciones sobre el clima interno que atraviesa el partido en Michoacán.
Ramírez Bedolla, quien gobierna la entidad desde 2021 bajo las siglas de Morena, ha encabezado múltiples eventos tanto partidistas como institucionales. Sin embargo, este episodio ha puesto de relieve tensiones internas relacionadas con el liderazgo, la organización del partido y la separación entre funciones de gobierno y vida partidista.
La controversia se da en un contexto nacional en el que Morena enfrenta disputas internas sobre rumbo, liderazgo y control político, mientras distintos actores buscan reivindicar el papel de la militancia y marcar distancia entre la estructura gubernamental y la vida interna del partido.






