Morelia, Michoacán, a 19 de enero de 2026. — La gestión de Josefa González-Blanco como embajadora de México en el Reino Unido concluyó envuelta en acusaciones de hostigamiento laboral, malos manejos administrativos y un presunto debilitamiento de la relación bilateral entre ambos países, de acuerdo con un reportaje publicado por el diario El País.
Denuncias por hostigamiento y malos tratos en la Embajada
Según la investigación periodística, González-Blanco dejó el cargo con al menos 16 denuncias formales interpuestas por trabajadores de la Embajada, quienes señalaron un ambiente laboral marcado por el acoso, el estrés constante y prácticas de exclusión sistemática.
Los empleados acudieron al Órgano Interno de Control y al Comité de Ética, instancias que les dieron la razón; sin embargo, aseguraron que las resoluciones no tuvieron consecuencias prácticas, ya que la entonces embajadora se negó a acatar las recomendaciones y la Cancillería no intervino.
Alta rotación de personal y deterioro institucional
El reporte detalla que, desde 2021, al menos 40 trabajadores abandonaron la representación diplomática, ya sea por renuncias o rotaciones forzadas, lo que redujo la plantilla a menos de la mitad.
Una de las prácticas más señaladas fue la llamada “dog house”, expresión que González-Blanco utilizaba para referirse al aislamiento de empleados con quienes tenía diferencias. Una fuente relató que este mecanismo implicaba “congelar” a los trabajadores, negarles información y prohibir el contacto con otros compañeros.
Señalamientos sobre el uso de recursos y la relación bilateral
Trabajadores y exfuncionarios acusaron que los recursos de la Embajada eran utilizados prioritariamente para la promoción de la imagen personal de la embajadora, mientras la agenda diplomática quedaba relegada.
En contraste con la versión oficial de González-Blanco, quien sostuvo que la relación México–Reino Unido era sólida y activa, empleados afirmaron que no existía un verdadero vínculo político, académico ni de cooperación internacional, con intercambios universitarios y proyectos conjuntos prácticamente detenidos.
Antecedentes de polémica en la trayectoria de González-Blanco
La salida de González-Blanco del servicio diplomático reavivó episodios previos de controversia, como su renuncia en 2018 a la Secretaría de Medio Ambiente, tras un incidente en el que un vuelo privado fue retrasado 38 minutos por instrucciones atribuidas a una “orden presidencial”.
En aquel momento, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró: “No podemos ser tolerantes en actos de prepotencia”, al aceptar su renuncia.
Testimonios de violencia laboral y afectaciones a la salud
Siete trabajadores y extrabajadores aportaron documentos, resoluciones y denuncias que, según el medio español, evidencian un “maltrato sistemático”. Algunos testimonios describen gritos por teléfono, amenazas de despido inmediato y humillaciones constantes.
Las fuentes señalaron también consecuencias graves en la salud de empleados, incluyendo cuadros severos de burnout, hospitalizaciones e incluso la pérdida de un embarazo atribuida al nivel de acoso laboral.
Postura de la exembajadora frente a las acusaciones
Consultada por El País, González-Blanco sostuvo que su actuación “se enmarca en un compromiso permanente con un ambiente de trabajo respetuoso, con la rendición de cuentas y con el fortalecimiento de la relación bilateral entre México y el Reino Unido”, mediante una agenda amplia de cooperación política, cultural, económica y multilateral.
La salida de la diplomática coincidió con el anuncio de la presidenta de asignar al exfiscal Alejandro Gert Manero como nuevo Embajador de México en Reino Unido, quien recibió el beneplácito correspondiente para asumir la representación mexicana.






