Ciudad de México. – El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, continuará en prisión debido a dos razones fundamentales: primero, su proceso penal por el delito de desaparición forzada sigue abierto, y segundo, su defensa no logró acreditar que hubiera cumplido con las actividades establecidas en el plan de rehabilitación del Reclusorio Norte.
La jueza federal encargada del caso señaló que el sobreseimiento (cancelación) del proceso por desaparición forzada no es definitivo, ya que la Fiscalía General de Veracruz apeló dicha resolución. Según la jueza, “el señor Duarte no colma este requisito, pues el sobreseimiento no se encuentra firme debido a que la Fiscalía hizo una apelación”. Esto implica que, por el momento, no se puede dar por cerrado el caso y que Duarte seguirá enfrentando cargos por este delito en el ámbito judicial.
Además, la defensa del exgobernador no pudo presentar pruebas suficientes que demuestren que Duarte ha cumplido con el plan de actividades del Reclusorio Norte, que incluye ejercicios recreativos, deportivos, culturales y educativos. La jueza enfatizó que “la defensa no aportó medio de prueba que acredite que todas y cada una de las actividades se cumplieron”, lo que contribuye a que no se le otorgue la posibilidad de seguir un proceso fuera de prisión.
Este revés legal para Duarte refuerza su permanencia en prisión, mientras continúan los litigios en su contra. Javier Duarte, quien fue gobernador de Veracruz entre 2010 y 2016, se encuentra en prisión desde 2017 tras ser detenido en Guatemala y extraditado a México. A lo largo de su mandato, Duarte ha enfrentado múltiples acusaciones de corrupción, abuso de poder y graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo desapariciones forzadas en Veracruz.
La situación sigue evolucionando en el ámbito judicial, con miras a determinar si se podrá dar un cierre definitivo al proceso de desaparición forzada, aunque por ahora Duarte continuará tras las rejas, mientras su defensa busca nuevas estrategias para su liberación.






