Mérida, Yucatán.— Integrantes del magisterio local aseguran que el gobierno de Yucatán, bajo la administración de la llamada “4T Renacimiento Maya”, ha mostrado “inhumanidad e insensibilidad” ante demandas legítimas de los docentes. Señalan, entre otras problemáticas, retrasos en pagos, favoritismos en la asignación de plazas, recortes presupuestales y una complicidad entre autoridades educativas y líderes sindicales. Hasta ahora, no hay confirmación independiente de todos los hechos denunciados por los maestros.
@lanoticia_ciudadana Inhumano e insensible resultó ser el gobierno morenista de la 4T #RenacimientoMaya ante las necesidades y demandas legítimas del magisterio yucateco. Maestra rompe en llanto ante la impotencia, algunos llevan trabajando desde abril y aún no les han pagado, muchos más tendrán que pagarle al #SAT montos de hasta 25 mil pesos de impuestos por salarios que aún la #SEGEY no les ha pagado. La situación magisterial a empeorado en el estado a tan solo un año de gestión de Hucho Díaz, recortes en el presupuesto para personal de #USAER, plazas retenidas para favorecer contratos de amigos, recorte al presupuesto para promoción horizontal, son algunas de las malas gestiones de Juan Balam en complicidad de los charros del #SNTE33 ♬ sonido original – lanoticia_ciudadana
Denuncias centrales
Personal docente y de apoyo afirma que llevan varios meses sin recibir su salario. Aunque no pude hallar evidencia pública verificable que corrobore que algunos maestros desde abril no hayan cobrado, esta es una reclamación recurrente en los testimonios recogidos por profesores afectados.
Se afirma que maestros podrían enfrentarse a cobros al Servicio de Administración Tributaria (SAT) de hasta 25 mil pesos en impuestos por salarios que aún no les han sido pagados por la SEGEY (Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán). No encontré documentos públicos que verifiquen esa cifra; sin embargo, sí hay precedentes de conflictos fiscales cuando pagos se atrasan o se hacen retroactivamente, generando deducciones, recargos o retenciones sorpresivas para los docentes, lo que puede resultar en afectaciones económicas.
Acusaciones de recortes presupuestales en personal de USAER (Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular), plazas retenidas para favorecer amigos o familiares de funcionarios públicos, y disminución en recursos para la promoción horizontal del magisterio.
Señalan al actual secretario de Educación de Yucatán, Juan Balam Várguez, de favorecer favoritismos en asignaciones de plazas, y acusan que los líderes sindicales, en particular del SNTE Sección 33, han actuado como cómplices al no denunciar públicamente los actos o al legitimar prácticas poco transparentes.
Lo que sí se ha documentado
En marzo de 2025, el gobierno estatal y la SEGEY anunciaron la realización de foros y mesas de trabajo para atender varias de las problemáticas del magisterio, incluyendo la irregularidad en asignación de plazas, mejoras salariales y condiciones laborales.
Han existido denuncias formales de maestros y del personal de apoyo sobre favoritismo en la asignación de plazas por amiguismo o relaciones políticas, sin que siempre se cumpla el perfil requerido.
Denuncias también apuntan a que plazas y contratos temporales se asignan sin respetar las listas de prelación ni la transparencia en los procesos, como lo advierte un artículo de Sol Yucatán.
Personal docente acusa hostigamiento o represalias cuando exigen pagos o cuando protestan por la falta de atención a sus demandas.
Respuesta oficial
Hasta el momento, las autoridades estatales han reconocido algunas problemáticas y se han comprometido a trabajar en soluciones mediante los foros anunciados. En una declaración reciente, Juan Balam Várguez afirmó que presentarán propuestas “claras y definidas” para atender las solicitudes de los maestros, respetando los acuerdos previos.
Análisis y contexto
Las denuncias plantean un esquema de fragilidad institucional: demoras presupuestales podrían afectar no solo a quienes reciben sueldos sino también a quienes deberían obtener plazas, reconocimiento profesional o beneficios por antigüedad. Además, el señalamiento de impuestos elevados por pagos atrasados sugiere que los efectos secundarios de la morosidad gubernamental pueden implicar cargas fiscales inesperadas para el magisterio.
El favoritismo en plazas y contratos ha sido un viejo problema señalado en diferentes gestiones; sin embargo, los docentes denuncian que ahora, con la administración actual, esas prácticas se intensifican o se hacen más visibles, puesto que hay promesas de transparencia que no se estarían cumpliendo.






