El llamado está dirigido especialmente a empleadores y responsables de Recursos Humanos, quienes pueden abrir oportunidades mediante capacitación, adecuaciones en los espacios y ajustes en los puestos de trabajo.
Una campaña para enfrentar los prejuicios en la contratación
“Ponme a Prueba” parte de una pregunta: ¿cuántas oportunidades se pierden cuando se asume que una persona no puede desempeñar un trabajo antes de permitirle demostrar sus capacidades?
Con ese planteamiento, las organizaciones buscan que la inclusión se convierta en oportunidades concretas de contratación y desarrollo laboral. El objetivo también considera que las personas permanezcan en sus empleos y encuentren condiciones respetuosas para desarrollar su potencial.
“La inclusión laboral no solo busca incorporar a las personas en el mundo del trabajo, sino asegurar que se mantengan en él, desarrollen su potencial y contribuyan al éxito de la organización en un ambiente respetuoso e inclusivo. Ese es el mundo con el que soñamos hoy, no dejar atrás absolutamente a nadie”, considera Ángel Rodríguez, responsable creativo de Thanks Agency, firma encargada de la estrategia y el concepto de la campaña.
Las brechas que dificultan el acceso al empleo
El comunicado de las organizaciones reúne cifras sobre las barreras que enfrenta la población con discapacidad en México. Estos indicadores corresponden a distintos grupos y no exclusivamente a las personas con discapacidad intelectual.
Entre los datos citados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID), la participación económica de las personas de 15 años y más con discapacidad fue de 40.6%, frente a 68% entre quienes no tenían discapacidad: una diferencia de 27.4 puntos porcentuales.
También se reporta una desigualdad entre mujeres y hombres con discapacidad: su participación económica fue de 31.3% y 51.5%, respectivamente.
Respecto a las condiciones de trabajo, el documento señala, con referencia a la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, que únicamente 32.4% de las personas con discapacidad ocupadas contaba con contrato laboral y 33.7% tenía prestaciones médicas.
Las cifras expuestas por las organizaciones muestran que el reto incluye tanto el acceso al empleo como las condiciones en las que se desempeña.
CONFE ofrece acompañamiento a empresas y trabajadores
Para apoyar la incorporación laboral, el Centro Nacional de Capacitación de CONFE ofrece a las empresas un Modelo de Inclusión Laboral que contempla acompañamiento antes, durante y después de la contratación.
Este esquema busca vincular las habilidades e intereses de cada persona con las necesidades de las organizaciones. La finalidad es construir una relación laboral sostenible, mediante un proceso que atienda tanto al trabajador como a la empresa.
La campaña convoca a los empleadores a recibir capacitación, adaptar sus espacios físicos y realizar ajustes razonables en los puestos de trabajo para facilitar la inclusión.
Empresas y familias, claves para la inclusión laboral
El llamado también se dirige a las familias, cuyo respaldo puede ayudar a las personas con discapacidad intelectual a avanzar hacia una mayor independencia y desarrollo laboral.
Para las empresas, la invitación consiste en revisar sus prácticas de contratación y ofrecer oportunidades que permitan conocer las capacidades de cada aspirante, sin que los estereotipos determinen de antemano su acceso al trabajo.
CONFE, organización civil sin fines de lucro que afilia a 100 organizaciones del país, participa en esta iniciativa como parte de su trabajo por los derechos y la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.






