Morelia, Michocán.- Durante años, Sandra Frías editó páginas de moda con las propuestas de los diseñadores que se presentaban en las mejores pasarelas mundiales.
Revisaba y seleccionaba fotografías y noticias para entregarle al lector de Michoacán los mejores contenidos de la moda en otros países.
Hoy, es la creadora de su marca Sandra Torres Atelier y diseña colecciones con mucho estilo mexicano y sobre todo michoacano. Se trata de moda duradera, sustentable y basada en el comercio justo para las manos artesanas.
Propuesta que da trabajo a mujeres michoacanas
Su propuesta está cargada de alusiones a la tierra, las figuras geométricas y a los animales como el jaguar.
“Hay grandes marcas mexicanas que ahorita ya se han ido a China a maquilar. Ojalá que eso no me suceda, no me gustaría. No me gustaría porque yo creo que parte de de la esencia de mi marca, o uno de los valores de mi marca, es el amor por México y por Michoacán”, explica la diseñadora Sandra Frías en El Pódcast de Cuestiona.
En su marca, Sandra Torres Atelier, se busca darle trabajo a artesanas y costureras del estado. En los alrededores del Lago de Pátzcuaro hay mujeres que realizan las prendas para la marca.
“Soy una marca michoacana y yo creo que eso quiero tenerlo siempre presente en cada prenda y que se sienta y se palpe, y ojalá que no llegue ese momento. No me gustaría (maquilar en China)”, explica la diseñadora.
Toda la producción es supervisada por mujeres que colaboran para obtener prendas duraderas.
“Muchas prendas son de telar, hacemos otras también en máquina. Todo el proceso tiene que estar vigilado por por una mujer. Además, trabajo con un grupo de artesanas. Aquí en Michoacán tenemos una gran riqueza cultural y trabajo con un grupo de mujeres de la región lacustre”, explica.

Un trabajo con mucha pasión
Una chamarra de su colección tardan en hacerla alrededor de seis semanas: “Es un trabajo verdaderamente elaborado y reconocemos el trabajo artístico de quienes participan en la elaboración de cada prenda”
En el Pódcast de Cuestiona.News, Sandra Frías cuenta cómo fue el inicio de su emprendimiento. En una visita a la CDMX conoció a unos libaneses que le vendieron 10 metros de tela e hizo prendas para ella y su familia que llamaron la atención de sus conocidos.
“Y me confeccionan un saco, un saco muy bonito con un forro muy locochón, muy padre, y obviamente me sobró mucha tela. Entonces, dije ‘pues le hago uno a mi mamá’. Y ahí me surge la idea, me empieza a decir todo mundo: ‘oye, qué padre tu saco, dónde lo compraste'”, explica.
“Ahí surge la idea y dije ‘esto es lo que quiero hacer”, asegura la creadora de Sandra Torres Atelier.






