Anchorage, Alaska.- Esta mañana, los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin sostuvieron su primera reunión presencial durante el segundo mandato de Trump, marcando la séptima ocasión en que los dos líderes se ven cara a cara desde 2015.
El encuentro, celebrado en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, fue planeado originalmente como un cara a cara, pero evolucionó hacia una reunión de “tres contra tres”. Trump estuvo acompañado por el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, mientras que Putin asistió con el canciller Sergey Lavrov y el asesor Yuri Ushakov. Más tarde se sumaron otros altos funcionarios, incluidos miembros de los gabinetes de Defensa, Comercio y Tesoro.
Temas centrales y posturas
El principal objetivo anunciado por Trump fue impulsar un alto al fuego en Ucrania y presionar por la apertura de negociaciones, aunque subrayó que no negociaría en nombre de Kiev. Aun así, planteó la posibilidad de que Estados Unidos ofrezca garantías de seguridad para Ucrania, fuera del marco de la OTAN, siempre recalcando que cualquier concesión territorial es decisión exclusiva de Ucrania.
En cambio, Putin buscó ampliar la agenda más allá del conflicto, tratando de posicionar a Rusia como una potencia global con capacidad de diálogo y relevancia internacional.
El lugar como mensaje simbólico
Elegir Alaska, antiguo territorio ruso vendido en 1867, tuvo un fuerte trasfondo simbólico y estratégico: representa la proximidad geográfica entre ambas potencias y actúa como recordatorio histórico de momentos de cooperación superada por tensiones ideológicas Además, la base militar ofreció un entorno seguro y controlado para evitar posibles protestas y garantizar máxima seguridad
Reacciones y proyección
La cumbre ha generado reacciones divididas. Para Trump, fue una oportunidad diplomática para proyectarse como mediador de paz; para Putin, una victoria simbólica ante el aislamiento internacional. Analistas han señalado que tal vez solo logró un espacio para su reaparición global, más que el inicio de una tregua